El eterno problema de las tarifas eléctricas en Yucatán volvió a manifestarse con crudeza en la primera quincena de octubre de 2025. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la electricidad registró un incremento quincenal de 17.65% en el estado, convirtiéndose en el factor con mayor impacto en la inflación local, que alcanzó 1.69% —la segunda más alta del país después de Tabasco.

Este fenómeno no es nuevo. Desde que inició la actual base de medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor en julio de 2018, los yucatecos han enfrentado ciclos recurrentes de aumentos abruptos en sus recibos de luz cada vez que concluye el programa de tarifas eléctricas de temporada de verano. Y a pesar de los gobiernos morenistas,—que inició en 2018 con Andrés Manuel López Obrador y continúa con Claudia Sheinbaum desde 2024— y el primer gobierno estatal de la 4T encabezado por Joaquín Díaz Mena, las tarifas siguen siendo de las más altas del país.

El debate legislativo que no termina en soluciones

En el Congreso de Yucatán, los legisladores han retomado el tema. El diputado panista Álvaro Cetina Puerto presentó recientemente una propuesta de reforma nacional para reducir la tarifa eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el estado. Su iniciativa plantea que las tarifas se calculen con base en la sensación térmica real, incorporando factores como radiación solar, humedad, viento y temperatura efectiva.

“En Yucatán, la luz no se ve… a veces viene. Y cuando viene, tiene esta tarifa injusta”, ha reiterado Cetina Puerto, calificando su propuesta como un acto de “justicia climática”. Sin embargo, los diputados de Morena votaron en contra de la iniciativa el pasado 15 de octubre, perpetuando un ciclo que se repite administración tras administración: promesas de reducción, debates legislativos, pero ningún cambio real en los recibos que pagan las familias.

Siete años de incrementos sostenidos

Las cifras del INEGI revelan la magnitud del problema acumulado. El rubro de “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” ha experimentado presiones constantes desde 2018. En la primera quincena de octubre de 2025, este rubro registró un aumento quincenal de 1.12% a nivel nacional, pero en Yucatán el impacto fue considerablemente mayor debido a que Mérida forma parte de las 18 ciudades donde concluyó el subsidio eléctrico de temporada de verano.

La variación anual de este rubro alcanzó 3.67% a nivel nacional, pero la electricidad por sí sola mostró un incremento anual de apenas 1.10%, una cifra que contrasta con los aumentos quincenales que experimentan los usuarios cuando pierden el subsidio temporal. Esta volatilidad revela que las familias yucatecas no enfrentan un problema de inflación gradual, sino de aumentos súbitos que golpean el presupuesto familiar de manera impredecible.

Mérida, entre las ciudades más afectadas

Según el reporte del INEGI, Mérida registró una inflación quincenal de 1.69% en la primera quincena de octubre, colocándose como la tercera ciudad con mayor incremento en todo el país, solo por debajo de Ciudad Acuña, Coahuila (2.52%) y Villahermosa, Tabasco (2.21%). Otras ciudades yucatecas no aparecen en el reporte, pero la experiencia indica que enfrentan presiones similares.

El impacto de la electricidad fue tan pronunciado que tuvo una incidencia de 0.204 puntos porcentuales en la inflación general, superando por mucho a otros productos. Para dimensionar esta cifra: el segundo producto con mayor incidencia fue el transporte aéreo, con apenas 0.026 puntos, es decir, casi ocho veces menos que la electricidad.

Promesas federales incumplidas

Durante la administración de López Obrador (2018-2024), la narrativa oficial enfatizó que el gobierno federal subsidiaría las tarifas eléctricas para proteger a las familias mexicanas. Sin embargo, estos subsidios han sido temporales, geográficamente limitados y dependientes de decisiones discrecionales de la CFE y la Secretaría de Hacienda.

En el actual gobierno de Claudia Sheinbaum, que apenas lleva un año en funciones, no se han anunciado cambios estructurales en el esquema tarifario. Mientras tanto, en Yucatán, el gobernador Joaquín Díaz Mena —primer mandatario morenista en el estado— tampoco ha logrado gestionar reducciones permanentes ante las instancias federales, a pesar de que su partido controla tanto el gobierno estatal como el federal.

El costo político de la inacción

La persistencia del problema genera desgaste político para todos los actores. El PAN, que gobernó Yucatán hasta 2024, tampoco logró resolver el tema durante sus administraciones estatales, aunque sus legisladores ahora lo utilizan como bandera de oposición. Por su parte, Morena enfrenta la contradicción de controlar el gobierno federal desde hace siete años sin haber implementado soluciones estructurales para estados con altas temperaturas como Yucatán, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y las entidades del norte del país.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio