Con la temporada vacacional en marcha y la actividad pesquera en uno de sus periodos de mayor movimiento, el Gobierno de Yucatán instaló un comité especializado para reforzar la vigilancia y la respuesta ante posibles eventos de marea roja en la costa del estado.El Comité de Seguimiento y Evaluación del Florecimiento Algal Nocivo tendrá como principal función monitorear de manera permanente las condiciones del litoral, emitir alertas tempranas cuando sea necesario y coordinar la actuación de las autoridades para reducir riesgos a la salud de la población y evitar afectaciones al sector pesquero.La importancia de este trabajo radica en que la llamada marea roja, provocada por la proliferación de ciertas microalgas, puede contaminar moluscos y otros productos marinos con toxinas que representan un riesgo para el consumo humano. Además, cuando el fenómeno alcanza mayores dimensiones puede generar pérdidas económicas para pescadores, comercializadores y prestadores de servicios turísticos.Como parte de la estrategia también comenzó a operar un nuevo esquema de supervisión sanitaria para los productos del mar destinados a la exportación, con el objetivo de garantizar su inocuidad, calidad y trazabilidad, fortaleciendo la confianza de los mercados nacionales e internacionales.Las acciones incluyen el monitoreo de playas, manglares, arrecifes y zonas de pesca, así como la coordinación entre dependencias estatales y federales para mantener vigilancia ambiental y sanitaria durante todo el año.En estas tareas participan autoridades de los tres órdenes de gobierno, entre ellas la Secretaría de Salud de Yucatán, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).Especialistas señalan que la detección temprana de florecimientos algales permite emitir avisos preventivos, restringir oportunamente la extracción de especies cuando sea necesario y evitar intoxicaciones por consumo de mariscos contaminados, además de reducir el impacto económico en las comunidades costeras.El monitoreo permanente cobra especial relevancia en un estado como Yucatán, cuya economía depende en buena medida de la pesca, el turismo y la comercialización de productos del mar, actividades que pueden verse afectadas cuando se presentan episodios de marea roja. Navegación de entradasFinalizan comparecencias para elegir al titular del Órgano de Control Interno