Yucatán no se visita de paso: se disfruta con calma. Quienes llegan al estado suelen quedarse casi seis días, recorrerlo sin apuros y organizar su viaje a su manera. Así lo revelan los más recientes datos sobre los hábitos de quienes eligen esta tierra como destino, donde la mayoría llega para explorar, conocer y volver a sentirse en casa. El Sistema de Inteligencia del Observatorio Turístico de Yucatán concentra datos sobre procedencia, formas de viaje, compra de servicios, hospedaje y estancia promedio de 5.7 días.

Seis de cada diez turistas que pernoctan en Yucatán son mexicanos. La Ciudad de México encabeza la lista, seguida de Quintana Roo, Estado de México, Nuevo León y Jalisco. El resto del mundo también mira hacia el sureste: visitantes de Estados Unidos y Europa representan una parte importante del flujo, atraídos por la cultura, las playas y la identidad del estado.

El viaje a Yucatán suele compartirse. Casi un tercio de los visitantes llega en pareja y otro tanto lo hace en familia. Hay quienes viajan solos, buscando experiencias personales, y quienes vienen con amigos para recorrer pueblos, cenotes y zonas arqueológicas. Esa diversidad de formas de viajar confirma que el destino se adapta a distintos estilos y momentos de vida.

La mayoría prefiere armar su viaje por cuenta propia: comprar el vuelo, elegir el hotel y decidir el ritmo. Solo una minoría opta por paquetes todo incluido. En promedio, cada visitante gasta alrededor de 155 dólares durante su estancia, principalmente en hospedaje, alimentos, transporte y experiencias locales.

Dormir bien también forma parte del viaje. Los hoteles siguen siendo la opción principal, aunque cada vez más personas se quedan en casas de familiares, rentas vacacionales u hostales, lo que refleja un turismo más flexible y cercano a la vida cotidiana del lugar.

Las razones para llegar son variadas: conocer el destino, disfrutar del mar, empaparse de historia y tradiciones, asistir a bodas, congresos o encuentros especiales. Pero todas coinciden en algo: Yucatán se vive despacio, se recorre con curiosidad y se recuerda por la experiencia completa, no solo por un punto en el mapa.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio