Yucatán encabeza el ranking nacional de piratería con 29 puntos de venta de productos falsificados —mayoritariamente de origen chino— identificados en su territorio, más que cualquier otro estado del país, de acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) que detectó 148 mercados irregulares en 61 municipios de 30 entidades federativas.

El impacto económico en la entidad supera los 43,700 millones de pesos anuales, según cifras del propio IMPI. A nivel nacional, el comercio ilegal mueve 2.7 billones de pesos al año y destruye alrededor de 70,000 empleos, de acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio (Canaco).

Mérida, epicentro del problema

De los 29 puntos de venta identificados en Yucatán, 27 operan en la capital del estado. Los establecimientos detectados incluyen tiendas con nombres como Bazar Chino, China Market Yucatán, La Casa del Panda, Mumuso, Miniso, Family City y Plaza Super One, entre otros. Los dos restantes se ubican en el municipio de Progreso.

La presencia masiva de estos comercios en Mérida posiciona a la ciudad como el principal foco de distribución de mercancía pirata en todo el país, por encima de estados con mayor densidad poblacional como Jalisco, Nuevo León o la Ciudad de México, que registran entre 7 y 9 puntos cada uno.

Competencia desleal y pérdida fiscal

Según Canaco, el comercio ilegal no solo afecta a los empresarios formales. También genera pérdidas significativas de ingresos fiscales para el gobierno, daña la cadena de proveeduría y representa una competencia desleal que impacta directamente a los negocios que sí cumplen con sus obligaciones tributarias y laborales.

El segundo lugar en el ranking nacional lo ocupa Tamaulipas con 11 puntos, seguido de Aguascalientes, Coahuila y Jalisco con 9 cada uno, lo que subraya la magnitud del problema yucateco frente al resto del país.

Qué puede hacer el consumidor

El IMPI y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomiendan a los compradores verificar los sellos de autenticidad antes de adquirir cualquier producto y limitar sus compras a establecimientos formales. Las autoridades advierten que adquirir productos pirata, además de implicar riesgos de calidad y seguridad, alimenta una economía paralela que daña el empleo y la recaudación.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio