La energía en Yucatán crecerá principalmente mediante nuevas plantas de gas natural, no con energías renovables, de acuerdo con las cifras presentadas recientemente por el director de la Agencia de Energía de Yucatán, Pablo Gamboa Miner. Los datos también muestran que el principal problema detrás de los apagones en la península continúa siendo la infraestructura de transmisión eléctrica.La capacidad eléctrica de Yucatán crecerá con plantas de gas naturalDurante la presentación del plan energético estatal, Gamboa Miner informó que Yucatán dispone actualmente de 1,500 megavatios (MW) generados por tres plantas de ciclo combinado, dos de vapor y una de turbogás, todas alimentadas con combustibles fósiles. A ellas se suman 300 MW provenientes de cinco plantas de energía limpia.El funcionario también informó que existen más de 40 proyectos energéticos en cartera, de los cuales seis comenzarán este año.La obra más importante será la central de ciclo combinado Riviera Maya-Valladolid, cuya entrada en operación está prevista para diciembre de 2027 y aportará 1,020 MW adicionales. Con ello, la capacidad basada en combustibles fósiles ascenderá a 2,520 MW, mientras la generación limpia permanecerá en 300 MW, equivalente a cerca del 10 % del incremento proyectado.Gas importado y dependencia energéticaEl combustible para estas centrales llegará mediante el gasoducto Cuxtal II, ampliación del sistema Mayakán operado por Engie, que incrementará su capacidad de transporte de 250 a 567 millones de pies cúbicos diarios.La mayor parte de ese gas proviene de la cuenca Pérmica, en Texas. De acuerdo con datos oficiales, México importó alrededor del 76 % del gas natural que consumió durante 2025, lo que mantiene una elevada dependencia del suministro estadounidense.Los apagones no se originan por falta de generaciónAunque la capacidad de generación aumente, los documentos oficiales indican que ello no garantiza el fin de los cortes eléctricos.El apagón registrado el 26 de septiembre de 2025, que dejó sin servicio a Yucatán, Campeche y Quintana Roo, fue atribuido tanto por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como por la presidenta Claudia Sheinbaum a una falla en una línea de transmisión, mientras las centrales de generación operaban normalmente.La península depende de un corredor de transmisión de 400 kilovoltios que la conecta con el resto del país desde Chiapas a lo largo de 947.7 kilómetros, según el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional. Dos de las líneas entre las subestaciones Escárcega y Ticul comparten la misma infraestructura, situación que incrementa el riesgo de fallas simultáneas.Ese escenario volvió a presentarse el 3 de junio de 2026, cuando la salida de esas líneas provocó la pérdida de 579 MW de carga en la región.La demanda eléctrica crece más rápido que la infraestructuraLa demanda máxima de electricidad en la península ya supera los 2,300 MW y aumenta a un ritmo superior al 10 % anual, el más elevado del país. Sin embargo, la capacidad instalada continúa siendo insuficiente, por lo que una parte importante de la electricidad sigue llegando desde el sur mediante el mismo corredor de transmisión.Mientras el consumo crece, el presupuesto federal destinado a generación disminuye. Un análisis de México Evalúa, elaborado con base en el proyecto de presupuesto federal, indica que la inversión de la CFE para generación eléctrica se redujo 14 % en 2026, al ubicarse en 20,700 millones de pesos.También existen diferencias entre algunas cifras oficiales sobre proyectos renovables. Un documento gubernamental considera en operación la planta solar Haab Kiin, de 155.6 MW, aunque el proyecto apenas ingresó a evaluación ambiental en abril de 2026. Asimismo, atribuye 38 MW al parque solar de Peto, cuando la capacidad documentada ronda los 30 MW.ACOM Navegación de entradasImpulsa Cecilia Patrón créditos para meridanas emprendedoras mediante Macromer y Micromer Con Mérida Enchula llegamos también a los mercados públicos para mejorar la infraestructura: Cecilia Patrón