YUCATÁN. – Miembros de la Unión de Ambulantes Fijos y Semifijos de Mérida acudieron este lunes al Palacio de Gobierno para pedir una compensación económica a cambio de la pirotecnia que no pudieron vender durante el mes de diciembre, ya que no obtuvieron las ganancias esperadas debido a los operativos de vigilancia implementados por las autoridades de seguridad.

Los vendedores, quienes habían recibido permisos para comercializar estos productos durante las fiestas decembrinas, caminaron desde la calle ancha del bazar hasta la sede gubernamental, donde manifestaron que, debido al temor de posibles decomisos, muchos de ellos dejaron de vender y almacenaron los artefactos pirotécnicos en sus hogares.

“Ese polvorín está en sus casas y es más riesgoso que esté ahí a que se entregue”, comentó Juan Várguez Magaña, presidente de la agrupación.

Se estima que los vendedores acumularán alrededor de 600 kilos de pirotecnia en sus viviendas, lo que representa un grave riesgo para la seguridad, además, los afectados calcularon pérdidas cercanas al millón de pesos.

Los comerciantes argumentaron que los operativos estuvieron marcados por irregularidades, lo que llevó a muchos de los 250 oferentes a abandonar la actividad.

Según Rodrigo López Cabañas, otro de los representantes, las autoridades actuaron con prepotencia al decomisar la mercancía sin justificación adecuada.

Durante la protesta, funcionarios estatales recibieron a los quejosos a quienes les aseguraron que se buscaría una solución pronta a su petición.

ACOM