La tensión se intensificó la tarde de este domingo, cuando los ejidatarios convocaron a una mesa de diálogo a las afueras de la casa ejidal. Sin embargo, ninguna autoridad federal acudió. El único representante estatal presente reconoció no tener facultades para tomar decisiones, lo que fue calificado por los inconformes como una burla ante su exigencia de una indemnización justa.

El conflicto también se agrava por divisiones internas. Los ejidatarios acusaron al comisario Gilberto Pech Tho de mantener “secuestrado” el edificio ejidal y de presunta complicidad en la entrega irregular de tierras. Asimismo, señalaron a Juvencio Valdez, supuesto asesor, por haberles exigido más de 100 mil pesos bajo la promesa de gestionar pagos que nunca se concretaron.

Ante la falta de respuestas, los ejidatarios lanzaron un ultimátum: el próximo miércoles paralizarán las obras del Tren Maya o bloquearán la carretera Mérida-Progreso, afectando el transporte de carga del Puerto de Altura. Aseguran que nunca existió una asamblea ejidal que autorizara el uso de las tierras, por lo que consideran ilegal la presencia militar y la maquinaria pesada.

Los campesinos argumentan que las acciones contravienen la Ley Agraria, el Artículo 27 constitucional y la Ley de Expropiación, que obligan a la aprobación de la asamblea y al pago previo de indemnización. Actualmente, cuentan con representación legal del abogado Erick Carrillo Medina.

ACOM