El presidente Donald Trump afirmó este lunes que está «considerando seriamente» convertir a Venezuela en el estado número 51 de Estados Unidos, en una declaración telefónica a Fox News reportada por el corresponsal del Congreso Bill Melugin.

Trump justificó la idea citando las reservas petroleras venezolanas, que valoró en 40 billones de dólares, y añadió que «Venezuela ama a Trump».

La declaración llegó horas después de que Delcy Rodríguez, quien ejerce como jefa del gobierno interino venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, se encontrara en La Haya representando al régimen ante la Corte Internacional de Justicia.

Consultada por una periodista de Telesur a su salida de una audiencia sobre la disputa territorial del Esequibo con Guyana, Rodríguez rechazó de plano la propuesta del mandatario estadounidense.

«Jamás estaría previsto porque si algo tenemos los venezolanos y las venezolanas es que amamos nuestro proceso de independencia, amamos a nuestros héroes y heroínas de la independencia», respondió Rodríguez desde La Haya.

No es la primera vez que Trump lanza esta idea en relación con Venezuela.

El pasado 17 de marzo, tras la victoria venezolana sobre Italia por 4-2 en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol, Trump publicó en Truth Social: «¡Últimamente le están pasando cosas buenas a Venezuela! Me pregunto de qué se trata toda esta magia. ¿Condición de estado, número 51, alguien?»

El trasfondo geopolítico es determinante: el 3 de enero de 2026, la Operación Resolución Absoluta resultó en la captura de Maduro y Cilia Flores por la unidad Delta Force del ejército estadounidense, quienes fueron trasladados a una corte federal en Nueva York por cargos de narcoterrorismo.

Desde entonces, Washington controla de facto las exportaciones petroleras venezolanas. El 7 de enero de 2026, Trump anunció que Venezuela entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad a EE.UU., con los ingresos bajo control directo de Washington.

El secretario de Estado Marco Rubio presentó ante el Senado un plan de tres fases para Venezuela: estabilización con control del crudo, recuperación económica con una inversión de 100,000 millones de dólares, y transición democrática con elecciones libres antes de finales de 2026.

La retórica del «estado 51» forma parte de un patrón más amplio en el discurso de Trump, que ha aplicado la misma idea a Canadá desde noviembre de 2024 y a Groenlandia desde 2019.

El argumento central siempre ha sido el mismo: Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, aproximadamente 303,000 millones de barriles, equivalentes al 17% de las reservas globales, concentradas en el Cinturón del Orinoco.

Rodríguez, quien encabeza la delegación del régimen ante el principal órgano judicial de las Naciones Unidas por la disputa sobre el Esequibo, también pronunció este lunes un discurso ante la CIJ en el que advirtió: «Venezuela no renunciará a su historia ni derechos legítimos, reconocidos y preservados en el Acuerdo de Ginebra, simplemente porque Guyana pretenda ahora de manera unilateral y oportunista redefinir la controversia».

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio