Un trágico hecho conmocionó a los vecinos de la calle 40 entre 27 y 29 de Tizimín, salida hacia Chenkekem, luego de que un perrito de nombre Pony perdiera la vida presuntamente tras recibir un disparo con un rifle de diábolos la tarde de ayer.

Según la información preliminar, el can presentaba una herida con orificio de entrada y salida a la altura del cuello, lesión que le habría provocado la muerte. Los propietarios notaron desde temprano que el animal estaba decaído, sin saber lo que le había ocurrido hasta que descubrieron la herida.

Al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal, quienes acordonaron el área y tomaron conocimiento de los hechos. Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer lo sucedido y determinar si efectivamente se trató de un disparo con arma de aire.

Los vecinos del rumbo expresaron su indignación y tristeza por lo ocurrido, señalando que Pony era un perro tranquilo y querido en la cuadra. Algunos incluso mencionaron haber escuchado un sonido extraño horas antes, pero no imaginaron que estuviera relacionado con un ataque al animal.

La comunidad pidió a las autoridades dar con el responsable y aplicar las sanciones correspondientes, pues consideran inaceptable que alguien atente contra la vida de un ser indefenso. El caso ha despertado nuevamente la preocupación por los actos de crueldad animal que ocurren con frecuencia sin consecuencias.

Se espera el arribo de personal de protección animal o del Ministerio Público para continuar con las diligencias pertinentes.

ACOM