Un grupo de trabajadores despedidos de la Secretaría del Bienestar se manifestó frente a las instalaciones de la dependencia para denunciar lo que califican como “terrorismo laboral” y prácticas contrarias a los principios de humanismo que pregona el gobierno de Morena.

Los inconformes, quienes señalan directamente al delegado Rogerio Castro como responsable, afirman haber sido despedidos arbitrariamente tras cuestionar las condiciones laborales dentro de la dependencia.

“Predican humanismo y no lo practican”, expresaron los manifestantes, quienes aseguran que el despido fue una represalia por haber cuestionado la demora en el pago de sus salarios y por hacer comentarios críticos en grupos de comunicación internos.

Según los testimonios recabados, aproximadamente 70 trabajadores, conocidos como “servidores de la nación”, han sido víctimas de prácticas de hostigamiento. Entre estas denuncian jornadas laborales de 12 horas sin descanso, incluyendo domingos, supervisiones intimidatorias, y la obligación de permanecer en campo aún en condiciones climatológicas adversas.

“En diciembre nos impusieron una jornada de 12 horas sin descanso, 24/7. Después nos mandaron un aviso de que el equipo del delegado iba a supervisar a los coordinadores y compañeros en campo. Eso es acoso laboral”, denunció uno de los afectados.

Los manifestantes relataron que la situación se agravó cuando, tras el retraso en el pago de sus salarios durante enero y febrero, una trabajadora solicitó ayuda en un grupo de WhatsApp para poder pagar la colegiatura de su hija. Esta acción provocó la molestia del delegado Rogerio Castro, quien, según los denunciantes, eliminó el grupo y tomó represalias contra quienes expresaron su descontento por la falta de apoyo.

“El delegado dijo que ese chat no era para esos asuntos, solo para trabajo. Pero ese chat lo hemos utilizado más de seis años, cuando estaba Joaquín Díaz Mena, y nunca hubo problemas”, explicaron los manifestantes.

Los trabajadores afectados contradicen las declaraciones del delegado Rogerio Castro, quien habría afirmado que no estaba enterado de los despidos y que estos se debieron a una “calificación baja” en su desempeño. “Es mentira. No sabemos de esa calificación, no sabemos qué nos están calificando. En ningún momento nos llamaron”, afirmaron.

Los inconformes recibieron el respaldo de vecinos de la comisaría de Xcumpich, quienes se presentaron en la manifestación para expresar su apoyo. “Estos servidores daban un servicio formidable. Siempre han estado pendientes de explicarles a los adultos mayores todo lo que no entienden, visitan a personas discapacitadas en sus casas”, comentó Gabina Mex, una de las vecinas.

“Nos parece una gran injusticia lo que les están haciendo. Pedimos el mejor trato para ellos”, añadió la ciudadana, quien mencionó que muchos beneficiarios de programas sociales están preocupados por la situación.

Los trabajadores advirtieron que continuarán con su lucha y, de ser necesario, acudirán a la Ciudad de México para que la secretaria Ariadna Montiel y la presidenta conozcan “lo que están haciendo sus delegados, que están imbuidos de poder y se sienten seres superiores que pueden pisotear a la clase trabajadora”.

ACOM