La comisaría de Komchén, ubicada al norte de Mérida, enfrenta un clima de creciente tensión social por el doble homicidio ocurrido el fin de semana y ante la llegada de personas provenientes de otras regiones del país.

Este fenómeno ha sido impulsado por el auge de desarrollos residenciales de alta plusvalía, los cuales, en su mayoría, contratan mano de obra externa. Los trabajadores, buscando cercanía con los proyectos en construcción, se establecen en el centro tradicional de la comunidad, rentando viviendas y habitaciones, lo que ha generado una mayor presencia de foráneos en la zona.

A través de redes sociales y consultas en campo, los habitantes han manifestado su rechazo bajo el lema “fuera huaches”, una consigna que refleja el descontento ante lo que perciben como una amenaza a la identidad local y una pérdida en la calidad de vida y la seguridad.  

Los recientes hechos de violencia registrados en la zona, cuyo presunto vínculo con personas foráneas circulando en medios, han exacerbado el malestar y avivado los llamados a expulsar a quienes no son originarios de la región.

ACOM