CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La sesión extraordinaria que tuvo hoy el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) permitió a Guadalupe Taddei Zavala, la consejera presidenta del organismo, medir el estado de fuerzas en torno a los señalamientos en su contra por las supuestas irregularidades en el otorgamiento de contratos: sin sorpresa, los partidos Somos y el PRI fueron las voces más críticas; Morena, el PVEM y el PT la defendieron, mientras que Movimiento Ciudadano y, en menor medida, el PAN y Paz se quedaron en una postura intermedia. 

Solo dos de los diez consejeros –sin contar a Taddei– tomaron la defensa de la presidenta, y un tercero apeló a la calma. Los demás se mantuvieron en silencio, en una discusión que no estaba contemplada en el orden del día. La propia Taddei afirmó que existía, de su parte, una “apertura total para que planteen las dudas o las preocupaciones”, pero minimizó los señalamientos en su contra, pues aseveró que el INE “siempre ha enfrentado críticas al inicio del proceso (electoral). Y siempre hemos sabido salir airosos y hoy no va a ser la diferencia”.

La presidenta incluso afirmó que en los últimos días “hemos escuchado declaraciones, señalamientos y suspicacias sobre el INE y sobre esta Presidencia”, y momentos más tarde se escudó detrás de la institución, pues refrendó que “cuando se busca descalificar a la presidencia del INE, no se ataca solamente a la Presidencia: se está intentando afectar a una institución constitucional del Estado mexicano, y esa responsabilidad nos obliga a responder con serenidad, pero también con firmeza”. “No vamos a claudicar ante presiones, descalificaciones ni ataque”, añadió. 

La polémica se desató por una primera nota publicada por Reforma el pasado lunes 19, que reveló que el chofer de Taddei en el INE es apoderado de una empresa que recibió contratos millonarios para proveer material electoral al Instituto. La empresa tuvo como representante legal a Octavio García González, al que Taddei tuvo hasta abril pasado como director de Administración del INE. Notas de prensa posteriores reforzaron los señalamientos sobre la presunta colusión entre Taddei, integrantes de su equipo y contratistas del INE. 

Ayer, después de 48 horas de silencio y ante los exhortos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de otras figuras de la vida política nacional para que diera una explicación, Taddei leyó un mensaje a la prensa en el que se deslindó de todas las acusaciones, y echó la responsabilidad de cualquier irregularidad a las personas señaladas en las notas. La consejera presidenta dejó algunos de los puntos más sensibles sin respuesta, y se retiró sin responder a la prensa. 

En la sesión de hoy, Taddei no tenía manera de evitar el tema. Hubo que esperar cerca de una hora de sesión, que transcurría con una aparente normalidad, para que el representante de Somos, Marco Antonio Baños, pusiera el tema candente sobre la mesa, aun sin estar en el orden del día. 

El exconsejero electoral exigió una investigación exhaustiva y pidió la separación temporal de Taddei de su cargo “mientras se lleven a cabo las investigaciones correspondientes”. Esta primera intervención de Baños abrió una larga discusión sobre la crisis en torno a Taddei, que la presidenta trató de cerrar después de una primera ronda “de cortesía”, en sus palabras, pero enfrentó la insistencia del PRI y de Somos por seguir hablando del tema, lo que generó intercambios ríspidos con el diputado priista Emilio Suárez Licona. 

“De verdad diputado, con todo el respeto que usted me merece: ¿por qué no nos apegamos al punto?”, le cortó en algún momento al diputado priista Emilio Suárez Licona, quien se ofendió y le insistió: “Lo que quiere saber el pueblo de México es lo que hacía usted en un festejo, en un evento social, con Alfredo Hernández, que es proveedor de este INE”. 

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio