“No tengo vergüenza y no tengo luz”, dijo un hombre que decidió protestar de una manera poco convencional después de asegurar que llevaba tres semanas sin energía eléctrica: tomó su licuadora, sus ingredientes y se fue a preparar salsa a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).El momento quedó grabado en video y rápidamente comenzó a circular en redes sociales.En las imágenes se observa al usuario conectar su licuadora cerca de las cajas de atención y comenzar a moler la salsa ante la mirada de otras personas.El hombre explicó que vende tacos y necesita electricidad para trabajar, pero aseguró que, pese a no tener adeudos, llevaba semanas esperando que la CFE restableciera el suministro.“Son buenos para cortar la luz, pero ¿para ponerla?”, cuestionó mientras preparaba la salsa.“No tengo vergüenza y no tengo luz”Lejos de mostrarse incómodo por utilizar las instalaciones de la CFE como cocina improvisada, lanzó una frase que terminó convirtiéndose en una de las más compartidas del video:“Dos cosas nada más que no tengo: no tengo vergüenza y no tengo luz”.También aclaró que no pretendía molestar a los usuarios que realizaban trámites, sino llamar la atención de los responsables ante la falta de una solución.Y advirtió que podría regresar.La próxima vez, dijo, llevaría una extensión e incluso su lavadora para utilizar la electricidad de las oficinas.“Nomás para que se pongan las pilas. ¿A poco no les da vergüenza a los jefes?”, expresó.La protesta se vuelve viralLa peculiar protesta generó numerosas reacciones. Algunos usuarios tomaron con humor la escena y bromearon con llevar planchas, refrigeradores y otros electrodomésticos a las oficinas de la CFE; otros aprovecharon para compartir sus propias quejas por fallas y problemas con el suministro eléctrico.Hasta ahora no está plenamente confirmado dónde fue grabado originalmente el video, aunque distintas publicaciones en redes lo ubican en Sonora.Tampoco se ha informado si, después de la protesta y de la viralización del caso, el hombre finalmente recuperó el servicio eléctrico en su domicilio.Lo cierto es que, después de tres semanas sin luz, encontró una manera difícil de ignorar para hacer visible su reclamo: si la electricidad no llegaba a su licuadora, llevó la licuadora hasta donde sí había electricidad. Navegación de entradasSomos y PRI exigen cuentas a Guadalupe Taddei en el INE; Morena, PT y PVEM la defienden