La gira de la presidenta Claudia Sheinbaum para presentar los resultados de su Segundo Informe de Gobierno dejó este fin de semana momentos de tensión en Aguascalientes y Colima, donde asistentes interrumpieron los actos con abucheos y protestas que obligaron a la mandataria a intervenir.

En Aguascalientes, la gobernadora María Teresa Jiménez Esquivel fue recibida con abucheos mientras pronunciaba su mensaje de bienvenida. Ante la insistencia de las protestas, Sheinbaum tomó el micrófono y pidió respeto para la mandataria estatal.

“Vamos a respetarnos. Porque el día de hoy vengo en mi calidad de presidenta de la República a hacer un informe de rendición de cuentas y hay que respetar a la gobernadora de Aguascalientes”, expresó.

La presidenta incluso pidió a los asistentes levantar la mano para decidir si permitirían que Jiménez continuara con su intervención. Tras la respuesta del público, Sheinbaum aseguró que existía una “gran mayoría, prácticamente unanimidad” a favor de escucharla y reiteró: “Nos vamos a respetar”.

Jiménez continuó su mensaje y llamó a fortalecer la coordinación entre el Gobierno federal y los estados. También sostuvo que la seguridad, la paz y la confianza institucional son necesarias para generar inversión y empleo.

En Colima, los gritos fueron de “¡fuera!”

La tensión también apareció durante la visita presidencial a Colima. Después de la intervención de la gobernadora Indira Vizcaíno, grupos de asistentes lanzaron gritos de “¡fuera, fuera!” y otras consignas.

Sheinbaum atribuyó parte de las inconformidades a la ampliación del Puerto de Manzanillo y aseguró que el proyecto no se realizará a costa de los pescadores ni del medio ambiente.

La presidenta también sugirió que entre los inconformes podría haber personas vinculadas con partidos de oposición y utilizó parte de su discurso para cuestionar al PAN y al PRI, además de referirse a temas como el Fobaproa y al empresario Ricardo Salinas Pliego.

Pese a las protestas, Sheinbaum continuó con su mensaje. Posteriormente siguió su gira por Jalisco y Nayarit, donde los actos transcurrieron con un recibimiento distinto.

Los episodios de Aguascalientes y Colima rompieron con el formato habitual de los actos de rendición de cuentas: en ambos casos, las protestas del público terminaron convirtiéndose en parte central de la escena política de la gira presidencial.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio