En la sesión Ordinaria del Consejo Empresarial de Mérida, dijo que Las reformas a la Ley de Amparo, al Código Fiscal y al Tribunal de Justicia Administrativa, redefinen por completo la relación entre las empresas y el Estado.“Hoy, cualquier empresario yucateco que enfrente un acto arbitrario —un crédito fiscal malintegrado, un embargo desproporcionado o un acto regulatorio con efectos inmediatos— tendrámenos herramientas para defenderse.“Se endurece el interés legítimo, se limitan las suspensiones y se cierran todas las vías para detener actos de autoridad, incluso cuando son incorrectos, prosiguió.Propuso que a través de su organismo nacional funden un Observatorio que de seguimiento puntual a las resoluciones de los nuevos jueces y con elementos de prueba denuncien resoluciones sin fundamento.“En materia fiscal el panorama es todavía más delicado. Si un crédito fiscal queda firme —a veces por unerror procesal o por un plazo que corrió sin notificación clara— ya no puede impugnarse por revocación,por juicio de nulidad ni por amparo.“Esto configura un modelo de hiper-vulnerabilidad empresarial en el que se castiga la operaciónproductiva y se coloca al sector privado en una posición de indefensión inédita, finalizó.El exgobernador participó como invitado en la sesión ordinaria de Consejo Directivo del Centro Empresarial de Merida, que encabezó su presidente Emilio Blanco del Villar. Navegación de entradas25N: Ven retrocesos en la atención de la mujer Concierto y entrega de constancias en el Cereso Mérida como parte de la campaña “Suma tu voz”