La autoridad ambiental en México autorizó un nuevo proyecto inmobiliario en la playa San Bruno de las costas de Yucatán, a pesar de que su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) reconoce 94 afectaciones a la flora, fauna, suelo, entorno social y cultural. La decisión contribuye a la creciente invasión del litoral yucateco que reduce el acceso público a la costa para las comunidades locales. 

Si bien, el tiempo estimado de trasladarse del centro de Mérida a esta playa, en el municipio de Dzemul, es de una hora en automóvil, tan solo encontrar acceso libre a la playa toma más de 40 minutos. Los pasos públicos han sido cerrados por complejos privados que conforman un paisaje costero  saturado de casas veraniegas, hoteles y departamentos con estacionamientos exclusivos, donde incluso las personas del municipio tienen prohibido el ingreso, pues abundan los letreros de “no pasar”, “prohibido el acceso” y “propiedad privada”, muchos acompañados de portoEl alcalde de Dzemul, José Wilberto Flota Aké, confirmó que existen más de dos mil 500 complejos a lo largo de los 16 kilómetros de litoral en San Bruno, San Benito y Chabihau. Todos extraen agua de pozos particulares, lo que pone en riesgo de salinización los mantos acuíferos.

Pese a las múltiples quejas de habitantes de la franja costera por el avance de estos desarrollos, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aprobó un nuevo proyecto de casi cuatro mil metros cuadrados, denominado simplemente “Departamentos en la playa”. 

El complejo contará con seis niveles, cada uno con cinco departamentos, además de piscina y terraza.

La autorización contradice lo establecido por el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio Costero del Estado de Yucatán, que limita la altura de las construcciones a siete metros y exige que se respeten 60 metros de duna costera para preservar el equilibrio del ecosistema.  

El promovente, Meljem Alberto Charruf Semerena, afirmó que el desarrollo es “compatible” con la zona porque se trata de turismo de segunda residencia, en referencia a visitantes con estadías prolongadas. La inversión será de 49.8 millones de pesos y se ubicará cerca de los municipios Progreso y Telchac Puerto. Según el promovente, la etapa de preparación y construcción durará tres años.

“Se realizará el retiro de la vegetación que consiste en arbustos solamente que se encuentren directamente en el área de construcción”, indica la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), documento técnico que evalúa los efectos del proyecto.

También se contempla una excavación en la arena para la colocación de los cimientos en dicho lugar que es parte de una zona geohidrológica conocida como “Semicírculo de cenotes”, de importancia ambiental, cultural y económica. 

Esta área se vería en riesgo de contaminación al manto freático por residuos, partículas disueltas y posibles derrames accidentales. 

La zona la vegetación a deforestar incluye especies como nopal, riñonina, alfombrilla, verdolaga, ch’it, uva de mar, chechem y otras. También se anticipa el desplazamiento de fauna, así como la colonización y adaptación forzada de especies a nuevas condiciones artificiales, de acuerdo con la MIA.

Dzemul, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), cuenta con 3 mil 622 habitantes, más de la mitad dedicados a la pesca.  Charruf Semerena aseguró que el proyecto “incrementará la calidad de vida” mediante empleos y mayor ingreso per cápita. También niega cualquier alteración a la identidad étnica de la población.

José Chi Aké, habitante de Dzemul, denunció que no se realizaron consultas ciudadanas antes de la decisión de construir el proyecto. 

“Nunca nos consultan si queremos o no la construcción, ya nos damos cuenta nada más cuando aparecen los edificios y a la vez comenzamos a quedarnos sin agua”, advirtió.

El poblador del sitio costero dijo que en Yucatán hay oposición entre la población a estos complejos, sin embargo, las autoridades locales y federales ignoran sus peticiones.

“Nosotros no queremos ser un Cancún más, esto lo hemos dicho siempre, y no sólo aquí sino ya en otras playas del estado la gente se opone, pero no nos hacen caso”, denunció Chi.

* Este artículo fue escrito por Itzel Chan, quien cubre comunidades costeras gracias al apoyo del programa Report for the World

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio