La consulta de revocación de mandato del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, dejó al descubierto una profunda fractura entre Morena y su aliado formal, el Partido del Trabajo (PT), así como un respaldo ciudadano menor al esperado para la continuidad del mandatario.

De acuerdo con los resultados preliminares, la participación ciudadana alcanzó alrededor del 30% del padrón electoral, con más de 857 mil votos emitidos. Del total, el 58% se pronunció a favor de que Jara permanezca en el cargo, mientras que el 39% votó por la revocación del mandato por pérdida de confianza. Al no alcanzarse el 40% de participación requerido por la ley, el ejercicio no tendrá efectos vinculantes.

Lejos de convertirse en una jornada de respaldo contundente, la consulta fue aprovechada por el PT y por miles de ciudadanos para manifestar su descontento con el gobierno estatal. El dirigente del PT en Oaxaca, Benjamín Robles, votó públicamente por la revocación y denunció presuntas irregularidades durante la jornada, como acarreos, compra de votos, relleno de urnas y coacción a representantes de casilla.

Los resultados en diversas casillas, principalmente en la capital oaxaqueña y municipios de su zona conurbada, reflejaron una ventaja amplia a favor de la revocación. Incluso en la casilla donde votó el propio gobernador, los sufragios favorecieron su salida del cargo. Escenarios similares se repitieron en colonias como Reforma, San Felipe, Ejido Guadalupe Victoria y municipios como Xoxocotlán y Santo Domingo Tehuantepec.

Las cifras contrastan con la revocación de mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2022, donde obtuvo más del 90% de respaldo, aunque con menor participación ciudadana. En este caso, el resultado fue considerado políticamente adverso para Jara, quien horas antes de conocerse los datos había declarado que la consulta debía ser vinculante sin importar el nivel de participación.

A lo largo de la jornada, Morena y el PT actuaron como fuerzas políticas enfrentadas, pese a su alianza formal, evidenciando un quiebre que va más allá del proceso local y que se inscribe en la disputa nacional entre ambos partidos.

Aunque todo apunta a que Salomón Jara continuará en el cargo por no cumplirse los requisitos legales para la revocación, el ejercicio deja múltiples lecturas políticas: un respaldo ciudadano limitado, una oposición interna fortalecida y un escenario de tensión creciente entre los partidos que integran la llamada Cuarta Transformación en Oaxaca.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio