Pese al rechazo del gobierno, el Consejo Nacional de la Tortilla mantiene su previsión de aumentos de entre 2 y 4 pesos por kilo a partir del 15 de abril. El ajuste no será generalizado, ya que cada productor evaluará sus costos y condiciones locales antes de modificar sus precios

El precio de la tortilla, uno de los productos básicos en la dieta de los mexicanos, se encuentra en el centro de un debate entre el sector productivo y el gobierno federal. Mientras el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) anticipa un aumento de entre 2 y 4 pesos por kilo, la presidenta Claudia Sheinbaum rechaza que existan condiciones económicas que justifiquen dicho incremento, en un contexto marcado por presiones inflacionarias y tensiones en la cadena de producción.

¿Cuánto cuesta un kilo de tortilla en México hoy?

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el precio promedio del kilo de tortilla en zonas urbanas se ubicó en 23.7 pesos durante marzo. Sin embargo, en ciudades del país como Morelia, Mexicali, Hermosillo, Ciudad Acuña, el costo llegó hasta los 35 pesos, reflejando diferencias regionales en los costos de producción y distribución.

En tanto que en zonas de San Luis Potosí, Querétaro e Iguala, Guerrero, el costo del kilo de tortilla fue de 12 a 13 pesos.

¿Por qué subirá el precio del kilo de tortillas?

El presidente del CNT, Homero López García, explicó a través de su cuenta en Facebook que el incremento proyectado en el precio de la tortilla está vinculado al aumento en los costos de producción. Entre los factores destacan el encarecimiento de insumos como la harina de maíz, cuyo precio será ajustado a partir del 15 de abril, así como el incremento en energéticos, transporte, refacciones y materiales de empaque.

Aunque el ajuste en la harina representa apenas unos centavos por kilo, el sector arrastra un rezago acumulado en costos que, según sus estimaciones, alcanza un déficit cercano al 16%. Esta situación ha llevado a los productores a considerar necesario trasladar parte de ese impacto al consumidor final.

El aumento de precios no responde únicamente a la harina de maíz. El líder de los tortilleros aseguró que el sector enfrenta un entorno inflacionario que incluye incrementos en combustibles —con alzas recientes de hasta 3 pesos por litro—, así como en servicios básicos, renta, impuestos y salarios.

Además, el sector señala dificultades para contratar mano de obra, lo que ha obligado a ofrecer mejores sueldos. Estos factores elevan los costos operativos de los negocios formales, que deben cumplir con regulaciones fiscales y sanitarias, a diferencia de los establecimientos informales.

Tortilleros denuncian competencia desleal

Uno de los principales problemas estructurales identificados por el CNT es la competencia desleal. Según el organismo, muchos productores informales operan sin pagar impuestos, sin cumplir normas de seguridad ni costos de servicios, lo que les permite vender el kilo de tortilla a precios más bajos, incluso alrededor de 18 pesos.

Esta situación genera distorsiones en el mercado, ya que las tortillerías formales deben vender a precios más altos para cubrir sus costos. Además, la proliferación de negocios informales y la saturación del mercado reducen la rentabilidad del sector regulado.

Claudia Sheinbaum rechaza  el aumento en el precio de la tortilla

La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que el precio del maíz se encuentra en niveles históricamente bajos, por lo que no existe justificación económica para trasladar incrementos al consumidor.

En este sentido, instruyó a la Secretaría de Agricultura a mantener diálogo con productores para contener posibles aumentos y evitar presiones inflacionarias en un producto clave para el consumo nacional.

¿Puede la Profeco intervenir en el precio de la tortilla?

De acuerdo con Homero López García, el precio de la tortilla está liberalizado desde la década de 1990, por lo que cada productor tiene la facultad de fijarlo en función de sus costos. En este esquema, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) no tiene atribuciones para controlar precios ni sancionar incrementos cuando estos se derivan de aumentos en insumos.

Esto implica que cualquier ajuste en el precio del kilo de tortilla dependerá directamente de las condiciones del mercado y de las decisiones individuales de los productores.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio