La Arquidiócesis de Yucatán emitió nuevas disposiciones para proteger el patrimonio religioso y garantizar la seguridad durante las celebraciones en los municipios.

Entre las medidas más destacadas, se encuentra la restricción para movilizar imágenes religiosas con más de 70 años de antigüedad, debido al riesgo que representan los factores climáticos, la humedad, el humo y los cambios bruscos de temperatura al ser expuestas fuera de los templos.

El obispo Pedro Mena Díaz, integrante de la Comisión de Arte Sacro, explicó que estas normas buscan preservar tanto la riqueza material de las imágenes como el fervor del pueblo.

“Se trata de preservar la riqueza material que se da a través de las imágenes, y que también se preserve el fervor del pueblo a través de estas imágenes”, apuntó.

Por ello, se estableció que estas representaciones solo podrán colocarse dentro de las iglesias, cerca del presbiterio o en un sitio de veneración durante las festividades.

La medida aplica a todas las imágenes elaboradas antes de 1950, las cuales ya no podrán ser sacadas en procesión por calles o mar, como se acostumbraba en varias comunidades.

En su lugar, se ordenó que se realicen réplicas con materiales actuales, conocidas como “imágenes peregrinas”, para ser utilizadas en los actos públicos de fe, práctica que ya aplican algunas parroquias desde hace años.

Además, la Arquidiócesis prohibió usar los techos de iglesias, conventos y sus anexos como base para lanzar fuegos artificiales, advirtiendo que esta práctica puede deteriorar las estructuras.

Se instruyó también que los techos sean inspeccionados cada año antes de la temporada de lluvias, ya que recientemente se han reportado al menos tres derrumbes en iglesias de Campeche y Yucatán por falta de mantenimiento o uso inadecuado de las estructuras.

ACOM