El Puerto de Altura de Progreso maneja actualmente 8,372,642 toneladas de carga anual, consolidándose como una de las terminales portuarias más dinámicas del país mientras se prepara para una ampliación que aspira a convertirlo en el segundo puerto más importante de México y en la puerta de entrada del nearshoring hacia la costa este de Estados Unidos.

La distribución de la carga actual revela la diversificación estratégica del puerto yucateco: los petróleos y derivados representan el 43.3% del volumen total con productos como asfaltos, combustóleo, gasolinas, diésel y turbosina; seguidos por el granel agrícola con 32% que incluye maíz amarillo y blanco, soya, trigo y pasta de soya; el granel mineral con 14.9% compuesto por coque de petróleo, cemento, balastro y fertilizantes; carga contenerizada con 7.4%; carga general suelta con 2%; y otros fluidos con 0.4%.

Esta operación se desarrolla en una infraestructura que comprende 34 hectáreas de superficie de maniobras, nueve muelles con 2,560 metros lineales, una dársena de ciaboga de 450 metros de diámetro y una profundidad en el canal de navegación de 11.75 metros, capacidades que resultan insuficientes para las ambiciones de crecimiento del puerto.

Proyecto de transformación histórica

El gobierno federal, a través de la Secretaría de Marina, y el gobierno de Yucatán han iniciado oficialmente los trabajos de ampliación del Puerto de Altura de Progreso con una fuerte inversión de 15 mil millones, que busca transformar radicalmente las capacidades de la terminal portuaria.

El proyecto contempla un dragado de construcción de 5 millones de metros cúbicos que incrementará la capacidad de las áreas de navegación de 20 a 40 hectáreas. La ampliación incluye la extensión del canal de navegación a 180 metros de ancho y 10 kilómetros de longitud, mientras que la dársena alcanzará los 600 metros de diámetro, todo a una profundidad de 14 metros que permitirá el arribo de embarcaciones de cuarta generación.

La plataforma terrestre se ampliará en 80 hectáreas adicionales, lo que duplicará la capacidad operativa actual del puerto y permitirá el desarrollo de nuevas terminales especializadas. Según el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, la obra convertirá a Progreso en “la terminal remota más grande del mundo”.

Eje estratégico del desarrollo regional

La ampliación del Puerto de Altura de Progreso trasciende el ámbito portuario para insertarse en una estrategia integral de desarrollo que incluye su conectividad con el Tren Maya y el Tren Transístmico, creando un corredor logístico que unirá la costa del Océano Pacífico con la del Golfo de México.

El proyecto forma parte de la visión presidencial para fortalecer el poder marítimo nacional y consolidar a Progreso como uno de los seis puertos estratégicos más importantes de México. El gobernador Joaquín Díaz Mena ha reafirmado que la obra “se convertirá en la columna vertebral del Renacimiento Maya” y generará un impacto económico que beneficiará a las generaciones presentes y futuras.

Saturación actual impulsa la necesidad de crecimiento

Según cálculos del gobierno estatal, la inversión se amortizará en 10 años mediante los ingresos generados por las rentas de los espacios y derechos portuarios, proyectando ingresos de 10 mil millones de pesos en 20 años que podrán destinarse a salud, educación y seguridad.

Con esta transformación, el Puerto de Altura de Progreso aspira no solo a duplicar su capacidad actual de manejo de carga, sino a posicionarse como el segundo puerto más importante del país y convertir a Yucatán en una nueva frontera comercial que conecte con la costa este de Estados Unidos, región que representa el 42% del Producto Interno Bruto estadounidense.

ACOM