La velocidad con la que crece la demanda de espacios comerciales en Mérida supera con amplitud a la oferta disponible, advierte Fani Martín Arjona, directora de Grupo Inmobiliario Mérida. La especialista, con 18 años de experiencia en el sector, plantea que por cada 100 viviendas construidas debería destinarse al menos 30% a locales comerciales, una proporción lejana a la realidad actual. “Un solo local puede tener hasta 15 interesados, mientras que entre los desarrolladores de vivienda apenas uno de cada diez considera levantar una plaza comercial”, señala.El desbalance se refleja en los números. En el mercado inmobiliario yucateco, el subsector comercial e industrial representa apenas 5% de la oferta total, frente al 85% que ocupa el segmento residencial. Este contraste ocurre en una ciudad que en 2025 alcanzó un millón 395 mil habitantes y donde cada año se forman más de 9,000 nuevos hogares. Hoy existen más de 300 proyectos habitacionales en venta y un inventario de 11,845 unidades disponibles.El dinamismo del mercado residencial continúa en ascenso. La especialista señala que la demanda de vivienda creció 5.1% anual, con incrementos de 14.2% en rentas y 19.5% en ventas. Añade que la derrama económica del sector alcanzó 9,300 millones de pesos en 2023, mientras que la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios reportó proyectos por 18,000 millones de pesos. Sin embargo, Martín Arjona subraya que este crecimiento no se sostiene sin servicios de proximidad como lavanderías, cafeterías, consultorios y farmacias.Para este próximo año se prevé la continuidad de desarrollos de uso mixto y nuevos proyectos verticales, aunque aún representan una minoría. Ejemplos como The Sky Mérida, el primer rascacielos del sureste mexicano con 160 metros de altura, ilustran una tendencia que también se observa en Querétaro, Puebla y Guadalajara. “Son muy pocos los desarrolladores que apuestan por el uso mixto; en Yucatán apenas dos o tres proyectos lo aplican de manera integral”, indica.Más allá del déficit estructural, Martín Arjona sostiene que el segmento comercial ofrece ventajas que muchos inversionistas desconocen. Mientras los inmuebles residenciales generan rendimientos anuales de entre 5.3% y 6.3%, un activo comercial puede alcanzar entre 9.5% y 10.8%. A esto se suma la estabilidad de contratos a cinco o diez años con empresas, frente a la rotación anual que caracteriza al mercado habitacional.La demanda acumulada ya impulsa nuevos movimientos en el sector. En este año Mérida registra proyectos de expansión orientados a cubrir la necesidad de servicios derivada de la llegada de nuevas familias. En el norte de la ciudad se desarrollan más de 3,000 espacios comerciales y de oficinas dirigidos a los suburbios en crecimiento.A pesar de este avance, el ritmo sigue sin ser suficiente. Martín Arjona sostiene que un crecimiento equilibrado requeriría una proporción 70-30 entre vivienda y comercio. “No podemos seguir construyendo solo casas sin pensar en los servicios que todas esas personas van a necesitar”, afirma. Navegación de entradasSolo tres de cada diez pesos del turismo se quedan en los pueblos de Yucatán Ciudadanía encuentra respuesta directa en Palacio de Gobierno en audiencias con el pueblo