YUCATÁN. – Durante el pasado mes de junio, la presencia del polvo del desierto del Sahara tuvo un efecto directo en la disminución de lluvias en la península de Yucatán.

De acuerdo con los datos, las precipitaciones solo se registraron en el 50% del mes, cuando lo habitual es que las lluvias cubran hasta el 80%.

Esta situación se atribuye a la presencia constante de partículas provenientes del norte de África arrastradas por los vientos hasta el continente americano desde finales de mayo.

Juan Vázquez Montalvo, meteorólogo de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) explicó que la cantidad de partículas detectadas en el aire —de entre 35 y 50 microgramos por metro cúbico— es suficiente para inhibir la formación de nubes y, por lo tanto, la lluvia.

“Es más que suficiente para robarle humedad a las nubes e impedir que llueva”, señaló.

Este fenómeno también intensificó la canícula, periodo en el que se reducen las precipitaciones y aumentan las temperaturas, debido a la menor formación de nubosidad.

Aunque en 2024 la presencia del polvo es considerada moderada —con picos de hasta 80 microgramos por metro cuadrado—, en años anteriores como 2020 se llegó a registrar una concentración de hasta 200 microgramos, marcando uno de los eventos más intensos en la región.

El especialista prevé que durante el mes de julio continuarán las oleadas de polvo del Sahara, con una posible disminución a inicios de agosto.

“El polvo del Sahara va a seguir llegando y va a terminar a principios de agosto, cuando lleguen los últimos, y deben llegar las lluvias en forma en la temporada de ciclones tropicales”, advirtió Vázquez Montalvo.

Mientras tanto, se mantiene el monitoreo para evaluar su impacto en el clima y en la salud pública.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio