La reciente detención de un comandante y tres agentes de la Policía Municipal de Conkal ha vuelto a encender las alarmas sobre la seguridad en este municipio que, en los últimos años, ha experimentado un crecimiento acelerado. El caso no solo expone posibles actos delictivos dentro de la propia corporación, sino que también deja en el aire una pregunta inevitable: ¿realmente nadie sabía lo que estaba ocurriendo?

El operativo fue realizado por elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI), quienes sorprendieron a los uniformados en un predio señalado por vecinos como punto de consumo y presunta venta de drogas. En el lugar también habrían sido localizadas motocicletas con reporte de robo. Tras la intervención, los cuatro policías y una unidad oficial fueron trasladados al Complejo de Seguridad Pública en Mérida para continuar con las investigaciones.

De acuerdo con versiones difundidas en redes sociales y entre habitantes del municipio, los agentes presuntamente realizaban cobros o “cuotas” en puntos de venta de sustancias ilícitas, una práctica que, de confirmarse, evidenciaría no solo corrupción, sino una grave falla en los mecanismos de control dentro de la corporación municipal.

El caso derivó en la causa penal 149/26 J1, y durante la audiencia inicial la jueza Silvia Pamela Cetina Bautista, del Juzgado Primero de Control, decretó legal la detención de los cuatro uniformados, imputándolos por robo en pandilla, no por delitos contra la salud, como inicialmente se había especulado. La audiencia de vinculación a proceso fue programada para el 19 de marzo de 2026.

Mientras el proceso continúa, los imputados permanecen en libertad bajo medidas cautelares: deberán firmar los primeros cinco días de cada mes, no podrán salir del estado de Yucatán, estarán bajo vigilancia del Centro Estatal de Medidas Cautelares y tienen prohibido acercarse al lugar de los hechos.

Más allá del proceso judicial, el episodio abre un debate de fondo. Si se trataba de prácticas recurrentes —como sugieren algunas versiones— surge una duda que muchos ciudadanos ya se plantean: ¿el comandante no informaba a sus superiores?, ¿el director de la Policía Municipal desconocía estas conductas?, ¿quién supervisaba a los agentes que hoy enfrentan un proceso penal?

Pero la pregunta más incómoda apunta directamente a la autoridad municipal: ¿la alcaldesa Linda Pérez Quijano tampoco estaba enterada?

La alcaldesa emanada del Partido Acción Nacional ha emitido un comunicado en el que señala que los elementos serán dados de baja y puestos a disposición del Ministerio Público, aunque los agentes actualmente se encuentran en libertad mientras avanza el proceso judicial.

El comunicado institucional ha generado inquietud entre los habitantes del municipio, quienes desde hace tiempo denuncian problemas de seguridad como robos de motocicletas, robos a casa habitación y presuntos puntos de venta de droga.

No es la primera vez que la alcaldesa se deslinda de situaciones polémicas. En julio del año pasado, durante la organización de la fiesta del pueblo, Pérez Quijano aseguró que “no sabía” que el empresario que obtuvo la concesión del evento, Fernando “N”, sería posteriormente detenido como presunto narcotraficante.

Hoy, nuevamente, la narrativa parece repetirse.

Conkal ha crecido de manera acelerada en los últimos años, convirtiéndose en un municipio cada vez más cercano a la zona metropolitana de Mérida. Ese crecimiento trae consigo nuevos retos en materia de seguridad y exige corporaciones policiales profesionales, supervisadas y confiables.

La confianza ciudadana en la policía es uno de los pilares de la seguridad pública. Cuando quienes deberían proteger a la población son señalados por presuntos actos ilícitos, el daño institucional es profundo.

Por ello, más allá de las responsabilidades individuales que determine la justicia, el caso deja una interrogante mayor para la administración municipal: ¿fallaron los controles o simplemente nadie quiso ver lo que estaba pasando?

Mientras tanto, en Conkal la ciudadanía sigue esperando algo más que comunicados breves: espera explicaciones claras y acciones firmes que garanticen que la seguridad del municipio no quede en manos equivocadas.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio