Con información de Freddy Heredia.-La controversia en torno a la diputada local de Morena, Clara Rosales, ha comenzado a trascender el ámbito legislativo y podría tener repercusiones en la definición de la candidatura de ese partido a la diputación federal por el Tercer Distrito.Lo que inició como una exigencia de sanciones por expresiones consideradas misóginas dirigidas contra la legisladora derivó en un debate sobre la congruencia con la que se aplican esos mismos criterios dentro del servicio público.La discusión tomó fuerza tras recordarse el caso de Samir Isaías González Carrillo, actual colaborador del director del Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (Imdut), Irak Greene Marrufo. Durante el proceso electoral de 2024, González Carrillo realizó publicaciones con expresiones ofensivas contra quien entonces era candidata a la alcaldía de Mérida, Cecilia Patrón Laviada.A diferencia del caso del exfuncionario del Ayuntamiento de Mérida que recientemente fue separado de su cargo por publicaciones dirigidas contra Clara Rosales, Samir González no fue removido del servicio público y continúa desempeñando funciones dentro del Gobierno del Estado. Además, se le identifica políticamente como cercano al actual titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Rommel Pacheco Marrufo, con quien colaboró durante la campaña electoral de 2024, de acuerdo con información publicada por Plaza Grande.Este contraste ha alimentado cuestionamientos sobre una posible aplicación diferenciada de los criterios para sancionar expresiones ofensivas o casos de presunta violencia política de género. Las críticas no provienen únicamente de la oposición, sino también de quienes consideran que las mismas reglas deben aplicarse sin importar la filiación política de los involucrados.En el plano político, analistas consideran que la controversia podría representar un desgaste para la imagen de Clara Rosales, justo cuando comienzan a perfilarse las aspiraciones internas de Morena rumbo a las candidaturas federales de 2027. Si bien la legisladora mantiene presencia pública, la polémica también ha incrementado las opiniones negativas en torno a su figura.En contraste, el secretario de Economía y Trabajo, Ermilo Barrera Novelo, ha permanecido al margen de la controversia, lo que, para algunos observadores, fortalece su posicionamiento como una de las posibles cartas de Morena para competir por el Tercer Distrito Federal.Aunque aún falta tiempo para la definición de candidaturas, la polémica ha reavivado el debate sobre la congruencia en la aplicación de sanciones y podría influir en el escenario político interno de Morena en Yucatán. Navegación de entradasCecilia Patrón entrega viviendas a familias afectadas por incendio