Por Antonio Belchi de la Voz de América, MIAMI, EEUU.-El movimiento ‘TEXIT’ ha suscitado controversia en Texas, con partidarios que abogan por la independencia del estado. ¿Qué barreras legales e históricas se interponen en el camino de Texas para separarse de la Unión?

Desde hace varios meses, en Texas ha habido un movimiento independentista que ha ido agarrando más fuerza. Lo han bautizado como ‘TEXIT’ -la combinación de la palabra ‘Texas’ con ‘exit’ (‘salida’ en inglés)- y es una iniciativa encaminada a proclamar la independencia de este estado y declararlo como un estado soberano.

Sin embargo, el abogado constitucionalista Rafael Peñalver, asegura a la Voz de América que esta iniciativa no tendría mucho recorrido legal en tanto que la Constitución no contempla un movimiento de este tipo.

“Ahora se habla de que Texas quiere independizarse, algo que no contempla la Constitución norteamericana”, explica Peñalver insistiendo en que la Carta Magna de EEUU “no concibe que un estado se separe”.

En un principio lo que se pretendía era realizar un referéndum en las próximas elecciones presidenciales de noviembre, para que en la boleta también se preguntara a los ciudadanos de Texas si están de acuerdo o no en seguir adelante con esta propuesta.

Para el profesor de ciencias políticas del Miami-Dade College (MDC), en Florida, Robert Tapia, esta iniciativa tiene muy pocas posibilidades de salir adelante teniendo en cuenta los antecedentes que se han dado en el pasado. “Ningún estado ha logrado la independencia” señala al tiempo que aclara que “en la Constitución no está escrito ni cómo entrar a la Unión Americana ni cómo salir”.

El representante estatal Bryan Slaton presentó un proyecto de ley en marzo de 2023, que finalmente no salió adelante. La propuesta, denominada como “Ley del Referéndum de Independencia”, de haber sido aprobada, habría convocado a un referéndum estatal sobre la secesión de Texas de Estados Unidos.

La legislación propuesta buscaba permitir que los ciudadanos texanos expresaran su opinión a través de un referéndum sobre si el estado debería separarse de la unión. Sin embargo, la propuesta no logró avanzar más allá del comité, lo que significa que nunca llegó a ser discutida y votada en el pleno de la legislatura estatal.