El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Yucatán, Abelardo Casares Add, señaló que, aunque la medida beneficia al capital humano, las empresas que exportan más del 30% de su producción, ya sea a nivel nacional o internacional, podrían tener dificultades para cumplir con esta disposición.

Casares Add explicó que el impacto del aumento salarial variará según el giro de la empresa y su vocación de mercado. Las empresas dedicadas a la exportación, como las maquiladoras, que tienen márgenes de utilidad ajustados pero un volumen de producción significativo, podrían enfrentar mayores desafíos.

A partir del 1 de enero del próximo año, el salario mínimo en México pasará de 207.44 a 248.93 pesos diarios para los trabajadores que cotizan ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). 

Esta medida beneficiaría a alrededor de 9 millones de personas en todo el país, con un aumento superior a la inflación proyectada para el próximo año.

El presidente de Canacintra Yucatán señaló que el aumento salarial podría representar hasta el 40% de la utilidad final de una empresa. 

Ante esta situación, las empresas se verían obligadas a producir más o aumentar el precio de venta de sus productos para compensar el impacto en los costos laborales.

Según Casares Add, el efecto se extiende a toda la estructura salarial de la empresa, ya que los salarios de otros niveles jerárquicos también tienden a ajustarse. 

Dado que más del 60% de los gastos de una empresa se destinan al pago de la mano de obra, advirtió que los precios de los productos finales podrían aumentar hasta un 12%.

En este contexto, el líder de los industriales yucatecos sugirió la promoción del comercio justo como una estrategia para mitigar los impactos económicos. 

El comercio justo, explicó, implica pagar un precio adecuado por las materias primas sin afectar la producción, lo que podría ayudar a las empresas a cumplir con la nueva disposición oficial.