MÉRIDA, Yucatán.— Oso y Blanquis, dos perros de casi 12 años de edad, permanecen bajo resguardo del Centro Municipal de Atención Animal de Mérida, luego de que su propietario, conocido como don Jacinto, solicitara ayuda ante las dificultades que enfrentaba para continuar cuidándolos.

Detrás de este caso, ocurrido en la colonia Bojórquez, hay una historia de dificultades familiares, conflictos con vecinos y una agresión contra una de las mascotas que ahora será investigada por la Fiscalía.

De acuerdo con Raúl Escalante Aguilar, director de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (UMABA), don Jacinto no solamente tenía bajo su responsabilidad a los dos perros, sino que también se hace cargo de tres hermanos con problemas de salud, situación que complicaba la atención de los animales.

En ocasiones, Oso y Blanquis salían de la vivienda y permanecían en un negocio cercano, lo que generó inconformidad entre algunos vecinos.

Sin embargo, el problema se agravó cuando los animales volvieron a salir de la casa y Blanquis fue agredida, sufriendo una herida expuesta en una de sus orejas, que requirió atención veterinaria y sutura.

La perrita fue atendida en la clínica municipal y, según informó Escalante Aguilar, la lesión ya sanó, aunque continúa bajo supervisión veterinaria.

LA AGRESIÓN LLEGARÁ A LA FISCALÍA

El funcionario anunció que se presentará una denuncia ante la Fiscalía General del Estado para investigar lo ocurrido e identificar a la persona responsable de agredir a Blanquis.

Indicó que ya cuentan con algunos testigos que podrían aportar información para esclarecer los hechos.

¿QUÉ PASARÁ CON OSO Y BLANQUIS?

Por ahora, ambos perros se encuentran en buenas condiciones anímicas y bajo cuidado municipal.

Escalante Aguilar explicó que se habilitarán los espacios necesarios para garantizar su estancia mientras se determina qué ocurrirá con ellos.

Entre las alternativas está encontrarles un nuevo hogar donde puedan pasar sus últimos años con los cuidados necesarios o que permanezcan en el Centro Municipal de Atención Animal.

Sin embargo, existe otro elemento importante: el vínculo afectivo que mantienen con don Jacinto, quien, pese a las dificultades que enfrenta, ha mostrado disposición para colaborar en el proceso de adaptación de los animales si finalmente son trasladados a otra familia.

La decisión dependerá de las condiciones de los perros y de las alternativas disponibles para garantizarles una vida segura.

Este caso también pone sobre la mesa una realidad que pocas veces se aborda: ¿qué sucede con las mascotas cuando sus propietarios envejecen, enferman o enfrentan responsabilidades familiares que les impiden continuar cuidándolas?

Por ahora, Oso y Blanquis están a salvo, pero su futuro todavía no está definido.

Y mientras se busca una solución para estos dos perros que han pasado prácticamente toda su vida junto a su propietario, queda también una investigación pendiente: saber quién agredió a Blanquis y si habrá consecuencias por lo ocurrido.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio