A partir de mañana, 1 de septiembre, el Poder Judicial Federal (PJF) tendrá una nueva conformación con la toma de posesión de los nueve Ministros y Ministras de la Suprema Corte, así como cerca de 850 jueces y Magistrados, todos electos en un proceso inédito a nivel mundial, guiado por acordeones, y en el que participó solo 13 por ciento de los votantes.Con ello, se pondrá fin a la etapa de poco más de 30 años en los que el PJF operó con reglas de la reforma impulsada en 1994 por el ex Presidente Ernesto Zedillo, que permitió mayor independencia judicial y dio a la Corte un papel protagónico como tribunal constitucional.La nueva Corte iniciará con actos simbólicos y podría buscar un cambio de modelo con giras regionales, sesiones del Pleno en distintos puntos del País, y audiencias públicas con partes interesadas y representantes de comunidades que litiguen casos en el máximo tribunal.Este lunes, todavía en la madrugada, la primera acción será una “purificación de espacios” en la sede central de la Corte en Pino Suárez, al tiempo que, en la zona arqueológica de Cuicuilco, se hará una “ceremonia de consagración de los bastones de mando”, que por la tarde serán entregados a los nuevos Ministros y Ministras. Se trata de ceremonias similares a las implementadas por Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, cuando asumieron la Presidencia en 2018 y 2024.Debido al primer informe de Sheinbaum, la toma de protesta de los Ministros será hasta las 19:30 en el Senado, mientras que la sesión solemne de instalación de la Corte, con la Presidenta entre los asistentes, está agendada hasta las 22:00 horas.A partir del martes, la Corte deberá sesionar para aprobar acuerdos generales y reformas reglamentarias para su operación, mismos que elabora el Secretario General de Acuerdos, Rafael Coello Cetina, el segundo funcionario en importancia en el tribunal, quien se mantiene en el cargo.Estos acuerdos deberán enfrentar un problema central, a saber, que la Corte ya solo sesionará en Pleno, no en Salas, que durante décadas sacaron adelante más de 90 por ciento de la carga de trabajo con un modelo de discusiones más ágiles en privado.El nuevo Ministro Presidente, Hugo Aguilar, deberá aprobar la primera lista de asuntos para votación en el Pleno, y arrancar con sus tareas de tramitar los asuntos que llegan a la Corte.La reforma judicial morenista, sin embargo, le quitó a la Presidencia de la Corte todas sus funciones administrativas, así como su presencia en los nuevos órganos que regulan a los más de 900 tribunales y juzgados federales.Fuentes judiciales indicaron que, ante este escenario, Aguilar podría contar con una ponencia como la del resto de los Ministros, para presentar proyectos de sentencia a discusión en el Pleno, algo que nunca hicieron sus antecesores.Seis Ministros salientes sin contar a la Presidenta Norma Piña, dejan a unos 150 secretarios de estudio y cuenta y secretarios auxiliares, amén de 19 que trabajaron para el Ministro en retiro Luis María Aguilar, y ya está determinado cómo se asignarán las ponencias entre los nuevos integrantes.Los secretarios son cruciales para la continuidad y coherencia en los criterios de la Corte, pues son los que elaboran los proyectos de sentencia, pero está por verse cuántos seguirán, una vez que los nuevos Ministros empiecen a contratar gente de su confianza. Navegación de entradas“Muestra lo que es el PRIAN”: Sheinbaum sobre riña entre “Alito” y Noroña Alessandra Rojo de la Vega encabeza marcha “La Resistencia” en Cuauhtémoc