La informalidad alcanza al sector inmobiliario de Yucatán, en el que se ha detectado la presencia de presuntos asesores que carecen de toda preparación.

Según el presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) de Mérida, Iván Cervera López, los presuntos asesores que predominan en la entidad se aprovechan de la carencia de regulaciones para ofrecer sus servicios, aunque no cuentan con la capacitación ni la preparación suficiente para realizar una labor apegada a derecho.

“La realidad es que no hay barreras de entrada. Cualquier persona alza la mano y se puede autodenominar “asesor”, incluso, no solo promotor de vivienda, promotor inmobiliario, sino asesores, que se vuelve un poquito más sensible todavía. Brindar una asesoría implica un nivel de conocimiento importante en temas legales, en temas fiscales, en temas financieros”, externó.

Reconoció que el sector inmobiliario está por encima de otros en materia de informalidad, situación que genera un grave riesgo de afectación para los compradores locales y foráneos.

Señaló que su membresía abarca a al menos 600 asesores profesionales certificados que laboran en Yucatán, aunque se reconoció que habría unas 10 mil personas que se dedican a esta labor, muchas de ellas sin preparación o certificación.

Refirió que estas se valen de las redes sociales para su labor, en la que se promueve proyectos que no son responsables o no tienen oportunidad de inversión o se genera publicidad engañosa, por lo que se reiteró que ya se trabaja para regularizar la actividad.

“Un padrón, dentro de la Ley del Insejupy para que haya este registro. Pertenecer al negocio formal, digamos que es el filtro uno. Estar dado de alta en hacienda con el giro, con las facultades para brindar un servicio de asesoría inmobiliaria y poder entregar una factura con tus honorarios. Hay que presentar una especie de currículum”, apuntó.

Los asesores certificados pidieron a la población verificar que quienes les ofrecen servicios en materia inmobiliaria cuenten con alguna preparación para su labor, pues de lo contrario, se pone en riesgo el patrimonio.

ACOM