CHICHÉN ITZÁ, Yucatán.— Kukulcán volvió a “descender” por la escalinata de El Castillo la tarde del lunes 21 de septiembre, pero el espectáculo de luz y sombra tuvo esta vez otro elemento que llamó la atención: la escasa presencia de público en la explanada de la zona arqueológica.

El fenómeno comenzó a apreciarse alrededor de las 15:51 horas, cuando la combinación de la posición del Sol y la arquitectura del Templo de Kukulcán proyectó sobre la alfarda norte la sucesión de triángulos de luz y sombra asociada con la figura de la serpiente emplumada.

Quienes llegaron hasta Chichén Itzá pudieron observarlo con relativa claridad hasta las 16:25 horas, cuando las nubes interrumpieron momentáneamente el espectáculo. A las 16:38 horas, Kukulcán volvió a hacerse visible durante algunos minutos.

Sin embargo, más allá del fenómeno arqueoastronómico, la cantidad de personas reunidas para observarlo contrastó con las grandes concentraciones que durante años han caracterizado las fechas cercanas a los equinoccios en Chichén Itzá.

El comunicado difundido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no informó el número de visitantes que ingresaron durante la jornada, por lo que no es posible establecer todavía, con cifras oficiales, la magnitud de una eventual disminución.

Kukulcán apareció; las multitudes, no

El contraste resulta significativo porque el descenso de Kukulcán ha sido durante décadas uno de los principales atractivos turísticos asociados a Chichén Itzá y una imagen utilizada para promocionar a Yucatán dentro y fuera de México.

El Operativo Equinoccio de Otoño 2026 se realizó durante el 20 y 21 de septiembre con participación del INAH, Centro INAH Yucatán, la administración de la zona arqueológica, Cultur y la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán.

Durante la jornada también se ofrecieron explicaciones en español e inglés sobre el fenómeno y se reconoció la participación de las familias Salazar Lara y Salazar López en su descubrimiento y documentación hace más de 65 años.

Las autoridades reportaron una jornada ordenada y sin incidentes de gravedad.

Esta vez, sin embargo, la postal del equinoccio no estuvo marcada únicamente por el descenso de la serpiente de luz y sombra, sino por los espacios visibles entre quienes esperaban observarla.

Kukulcán volvió a bajar por El Castillo. Lo que no llegó en la misma proporción fue la multitud.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio