El primer ministro saliente de Canadá, Justin Trudeau, anunció en respuesta que introducirá aranceles del 25% a los productos estadounidenses de US$155.000 millones.

Y lo hará en dos etapas. La primera entrará en vigor el martes y la segunda en 21 días, para dar tiempo a las empresas canadienses a adaptarse.

A su vez, dijo que la frontera entre Estados Unidos y Canadá es “una de las fronteras más fuertes y seguras del mundo”, cuando en una rueda de prensa le consultaron sobre el argumento de que los aranceles eran para reducir el flujo de drogas hacia Estados Unidos.

“Menos del 1% del fentanilo que entra en Estados Unidos proviene de Canadá. Menos del 1% de los migrantes ilegales que van a Estados Unidos vienen de Canadá”, dijo el canadiense.

“Esta acción comercial contra Canadá no es la mejor manera de trabajar juntos para salvar vidas”, agregó Trudeau, quien informó que no ha podido hablar con Trump después del 20 de enero a pesar de sus intentos de hacerlo.

Mientras que China también denunció la imposición del arancel del 10% de Estados Unidos.

Desde los ministerios de Finanzas y Comercio de Pekín informaron que recurrirá a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y adoptará “contramedidas” en respuesta al gravamen que entra en vigor el próximo martes.

El ministerio de Comercio de China informó en un comunicado que la medida de Trump “viola gravemente” las normas del comercio internacional, instando a los Estados Unidos a “entablar un diálogo franco y reforzar la cooperación”.

La presentación de una demanda ante la OMC es una medida similar a la que China ha tomado contra los aranceles que la Unión Europea le ha impuesto a los vehículos eléctricos chinos.