La toma de protesta del primer Consejo Directivo del Colegio Emeritense de Ingenieros Civiles A.C. se convirtió en un espacio de reflexión sobre los desafíos que enfrentan las ciudades ante las lluvias atípicas y el crecimiento urbano acelerado.La nueva agrupación quedó formalmente integrada para el periodo 2026-2028 con 15 ingenieros civiles, encabezados por su presidente, Alberto de Jesús Gómez Sulú. La protesta fue tomada por Alfredo Vargas Pérez, presidente de la Federación de Colegios de Profesionales de Yucatán.Durante su mensaje, Gómez Sulú destacó la necesidad de impulsar una ingeniería que se adelante a los riesgos y contribuya a resolver los retos de infraestructura, movilidad, agua, vivienda y medio ambiente que enfrenta Yucatán.“Creemos en una ingeniería que planea, que respeta el entorno y que pone siempre en el centro a las personas”, expresó el dirigente, al reafirmar el compromiso del organismo de participar activamente en las decisiones que marcan el desarrollo del estado.En representación de la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, la regidora Paulina Sánchez Díaz vinculó la instalación del colegio con los efectos de las recientes lluvias registradas en la entidad. Señaló que es momento de pasar de la reacción a la prevención y revisar los criterios técnicos aplicados a la construcción y la obra pública.“La naturaleza puede ser impredecible, pero nuestra respuesta como ciudad tiene que ser técnica, preventiva y coordinada”, afirmó. Asimismo, consideró prioritario fortalecer el reglamento de construcciones, mejorar la calidad estructural de las obras y evaluar la capacidad real de drenaje de la ciudad frente a fenómenos hidrometeorológicos.Por su parte, la secretaria de Desarrollo Sustentable, Neira Concepción Silva Rosado, subrayó que la sostenibilidad debe formar parte de toda obra de ingeniería civil. Recordó que Yucatán depende de un acuífero subterráneo y de ecosistemas costeros vulnerables a eventos meteorológicos cada vez más intensos.“¿Esa obra protege el agua? ¿Reduce el riesgo para la población? ¿Responde a los efectos del cambio climático?”, planteó como preguntas fundamentales para evaluar los nuevos proyectos de infraestructura.En el evento también participó Felipe Alberto Canul Moguel, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Yucatán, quien destacó la importancia de los colegios profesionales como órganos de consulta y asesoría técnica para las autoridades.El nuevo consejo directivo ejercerá funciones hasta 2028 y se comprometió a impulsar la capacitación continua de sus integrantes, así como el diálogo permanente entre gobierno, academia y sector privado para contribuir al desarrollo ordenado y sostenible de Yucatán. Navegación de entradasCecilia Patrón da respuesta a lugares con mayor acumulación de agua con construcción de 120 pozos nuevos