El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ratificó que el acceso al sitio arqueológico de Chichén Itzá seguirá siendo exclusivamente por el Centro de Atención a Visitantes (CATVI) y que la zona no reabrirá hasta que los artesanos y comerciantes en conflicto firmen los acuerdos de reordenamiento.

La postura fue presentada en rueda de prensa por Joel Omar Vázquez Herrera, director nacional del INAH, acompañado por David Escalante Lombard, director de Cultur, y el secretario General de Gobierno de Yucatán, Omar Pérez Avilés.

“El parador antiguo no se va a reabrir”

Vázquez Herrera fue directo al señalar el punto irrenunciable del gobierno federal: el acceso único a través del CATVI  es definitivo. El funcionario explicó que el cierre del parador antiguo obedece a razones de seguridad, al modelo de boleto único y a la necesidad de que los visitantes conozcan el nuevo Museo Maya de Chichén Itzá, que describió como el más importante de la Península de Yucatán.

“El parador turístico antiguo no se va a reabrir”, afirmó el director nacional del INAH durante la conferencia, ofrecido en el Centro Internacional de Congresos (CIC).

El instituto anunció como novedad que los artesanos ubicados en la franja entre el antiguo parador y la pirámide —los más afectados por el cierre de ese acceso— serán reubicados dentro del mismo sitio arqueológico, en la franja que va del nuevo acceso principal al cenote sagrado. La propuesta, dijo Vázquez Herrera, les garantiza un punto estratégico donde continuará transitando toda la afluencia turística. Asimismo, se mantendrán los que estaban ubicados de la pirámide principal hacia el Cenote Sagrado. Es decir, no habrá cambios en cuanto a los que están al interior de la zona.

262 artesanos ya están en el CATVI; 666, el tope del censo

Escalante Lombard detalló que 262 artesanos han aceptado voluntariamente trasladarse al mercado del CATVI, donde disponen de espacios más amplios, internet gratuito, señal de telefonía reforzada y acceso a terminales de pago digital. Además, 198 artesanos solicitaron créditos de bienestar gestionados con la intervención del gobernador, que serán entregados en los próximos días.

El secretario Pérez Avilés precisó que el INAH y el gobierno estatal buscan respetar el censo de 666 artesanos levantado en 2025, sin permitir que ese número crezca. Los que permanecen dentro de la zona y no desean trasladarse al CATVI deberán firmar una carta de compromiso de que no cambiarán su ubicación actual.

Sin plazo, pero con urgencia

Ante la presión de los medios por una fecha de reapertura, los tres funcionarios evitaron comprometerse con un plazo concreto. Pérez Avilés expresó el deseo de que los acuerdos se firmen en las próximas horas para reabrir de forma inmediata.

“Nada por la fuerza”, repitió en varias ocasiones. “Vamos a tomar los cafés que sean necesarios para llegar a los acuerdos.”

Los funcionarios descartaron que el cierre sea una medida de presión económica contra los artesanos, como acusó el Consejo Indígena de Gobernanza de Pisté. Vázquez Herrera aclaró que fue ese grupo de artesanos —no el INAH— quien bloqueó inicialmente el sitio, y que el instituto lo resguardó días después para proteger el patrimonio durante el proceso de diálogo. Y admitió que emitió un boletín donde hacía referencia a trabajos de rehabilitación.

Ejidatarios y empresarios, sin respuesta precisa

La conferencia dejó pendiente la situación de los ejidatarios con estacionamientos en el antiguo acceso, con quienes se abrirá una mesa de diálogo. Escalante prometió una propuesta “en próximos días”, pero no ofreció detalles. El sector turístico empresarial, que opera cientos de autobuses desde Cancún y la Riviera Maya, también presiona por la reapertura ante la proximidad de la temporada alta de verano.

Chichén Itzá recibe más de 2 millones de visitantes al año y cerca de 8,000 diarios, lo que la convierte en la zona arqueológica más visitada de México.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio