A pesar de la incertidumbre generada por la aprobación del impuesto del 3.5% a las remesas en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Yucatán registró un crecimiento del 3.1% en el primer trimestre de 2025 comparado con el mismo período del año anterior, al recibir 107.7 millones de dólares, manteniendo así la tendencia positiva en el flujo de divisas que envían los migrantes yucatecos desde territorio estadounidense.

De acuerdo con los datos más recientes del Banco de México (Banxico), Yucatán cerró 2024 con cifras históricas al alcanzar 454 millones de dólares en remesas, lo que representó un incremento del 4.3% respecto a los 434.2 millones recibidos en 2023, consolidándose como un receptor importante de estos recursos a nivel nacional.

Los cinco municipios que concentran la mayor recepción de remesas en el estado son Mérida, Oxkutzcab, Tekax, Ticul y Peto, comunidades que podrían verse particularmente afectadas por el incremento en los costos de transferencia.

Comportamiento trimestral muestra resiliencia

El análisis comparativo de los últimos trimestres revela que, aunque las remesas de Yucatán experimentaron una disminución del 5% entre el último trimestre de 2024 (113.3 millones de dólares) y el primer trimestre de 2025 (107.7 millones), esta caída se encuentra dentro de los parámetros normales de variación estacional.

El primer trimestre de 2025 mostró un desempeño superior al registrado en el mismo período de 2024, cuando se recibieron 104.4 millones de dólares, lo que evidencia la continuidad del flujo de remesas pese al clima de incertidumbre política.

Durante el cuarto trimestre de 2024, período que coincidió con el triunfo electoral de Donald Trump en Estados Unidos, las remesas ya habían mostrado una ligera desaceleración del 4.2% respecto al tercer trimestre, rompiendo la tendencia tradicional de incremento en esos meses.

Impuesto del 3.5% amenaza flujo futuro

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó como parte del plan fiscal de Trump un impuesto del 3.5% sobre las remesas enviadas por personas sin ciudadanía estadounidense, una reducción desde la propuesta original del 5%. Esta medida, que entraría en vigor el 1 de enero de 2026 si es ratificada por el Senado, excluye del pago a quienes hayan nacido en Estados Unidos o tengan la nacionalidad, pero obliga a pagar la cuota incluso a inmigrantes con residencia permanente.

El gobierno estadounidense estima recaudar 22 mil millones de dólares entre 2026 y 2034 con esta medida, lo que equivale a un promedio anual de 2.7 mil millones de dólares. Para México, que en 2024 recibió un monto histórico de 64.746 millones de dólares en remesas —de los cuales 62.5 mil millones provinieron de Estados Unidos—, el impacto podría oscilar entre 1 y 2.3 mil millones de dólares anuales según diferentes análisis económicos.

Impacto específico para Yucatán

Basándose en los 454 millones de dólares que Yucatán recibió en 2024, el impuesto del 3.5% representaría un costo adicional de aproximadamente 3.8 millones de dólares anuales para las familias yucatecas receptoras de remesas.

Yucatán representa el 0.7% del total nacional de remesas, ubicándose en el lugar 16 entre las 32 entidades federativas por el monto recibido, según las estadísticas de Banxico.

Riesgos de migración a canales informales

Especialistas en el tema advierten que el impuesto podría provocar que los migrantes busquen alternativas en canales informales para enviar recursos, incluyendo el uso de criptomonedas o redes no reguladas, lo que podría generar riesgos de seguridad y fraudes.

La institución financiera BBVA señala que quienes no puedan recibir apoyo de algún familiar o conocido con ciudadanía estadounidense para el envío de remesas, y tampoco tengan acceso al sistema bancario, probablemente buscarán estas alternativas informales.

Tendencia se mantiene estable

Pese a las amenazas fiscales y la retórica anti-migratoria de la administración Trump, el flujo de remesas hacia Yucatán se mantiene resiliente, reflejando la importancia que estos envíos tienen para las familias receptoras y la estabilidad de la comunidad yucateca en Estados Unidos.

Los datos del primer trimestre de 2025 indican que, al menos en el corto plazo, las políticas migratorias más estrictas no han logrado interrumpir significativamente el flujo de divisas hacia el estado.

ACOM