Con una inversión de 18 millones de pesos, familias de escasos recursos en Yucatán reciben herramientas, insumos y animales de traspatio para producir sus propios alimentos y obtener ingresos adicionales mediante la venta de sus cosechas.

En Espita, algunas familias han encontrado en el cultivo de hortalizas y la crianza de aves una alternativa para reducir sus gastos de alimentación y mejorar su economía.

Una de ellas es Landy Ac Espínola, quien aprovecha los apoyos recibidos para mantener su huerto y criar pollos. Su intención es que, además de consumir parte de lo que produce, pueda comercializar sus cosechas y, posteriormente, vender huevos.

Otro beneficiario es Pedro Pablo Cituk Petul, quien junto con su esposa cultiva distintas hortalizas que comercializa para obtener ingresos. Actualmente se prepara para aprovechar las ventas durante las fiestas tradicionales de diciembre en Espita.

Pedro también recibió pollitos que espera criar para ampliar las posibilidades de ingreso de su familia.

Ambos forman parte del programa Producción de Traspatio para el Bienestar, operado por la Secretaría de Desarrollo Rural de Yucatán, que entrega insumos y equipamiento para el establecimiento de huertos y la crianza de aves.

El programa cuenta con una inversión de 18 millones de pesos, aunque la información oficial no precisa cuántas familias han recibido los apoyos ni cuánto corresponde a cada beneficiario.

Además de los materiales y animales, se ofrece asesoría técnica para el manejo de los cultivos y el cuidado de las aves.

Frida Sánchez Monforte, asesora técnica que trabaja con productores de cinco municipios de la región, explicó que el seguimiento incluye visitas periódicas y recomendaciones para evitar problemas en la crianza de los animales.

También se contempla la contratación de diez especialistas en agronomía y zootecnia, así como becas para estudiantes de los tecnológicos de Conkal y Tizimín que participarán en las labores de asesoría.

Por ahora, las familias beneficiadas ya aprovechan parte de sus cosechas, mientras esperan que las aves alcancen su etapa productiva.

Aunque el programa busca mejorar la alimentación y generar ingresos, todavía falta conocer sus resultados económicos concretos, particularmente cuánto logran ahorrar las familias y qué ganancias obtienen con la venta de sus productos.

En comunidades donde el ingreso familiar suele depender de distintas actividades, los huertos y la crianza de animales pueden representar una ayuda para la economía doméstica, siempre que las familias cuenten con los recursos y el acompañamiento necesarios para mantener su producción.

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio