Recientes informes de la Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán (Ugroy) revelan una preocupante disminución en la cantidad de ganado registrado en varios municipios de la entidad, lo que ha generado alarma entre los productores locales.

La revisión realizada por la Ugroy indica que el hato ganadero ha experimentado una baja considerable, con porcentajes de disminución alarmantes en municipios clave para la ganadería yucateca.

Esteban López Meneses, presidente de la Ugroy, señaló que en Tizimín, uno de los municipios más importantes para la ganadería en Yucatán, el número de cabezas de ganado ha disminuido en un 40%. “Antes, la Base Central de Información reportaba unas 190 mil cabezas de ganado, y ahora apenas se registran 110 mil”, explicó López Meneses.

Esta situación se ha replicado en otros municipios ganaderos de la región, como Panabá y Buctzotz, donde la disminución ha sido igualmente drástica. En Panabá, se reportaron 60 mil cabezas en un periodo anterior, pero en la última revisión solo se contabilizaron 30 mil. En Buctzotz, el número de reses se redujo de 40 mil a solo 20 mil.

A nivel estatal, el inventario total de ganado se estimaba en 480 mil cabezas, pero según el sistema nacional solo se reportan 300 mil, lo que evidencia una discrepancia significativa en las cifras.

López Meneses también reconoció que los altos costos de insumos y otros productos han afectado gravemente la situación económica de los ganaderos, quienes enfrentan gastos de operación cada vez mayores. “Aunque el precio del ganado sube, también lo hacen los costos de insumos como el combustible, herbicidas y semillas”, señaló.

La Ugroy ha expresado su preocupación por esta situación y ha instado a las autoridades a tomar medidas para apoyar a los ganaderos yucatecos, quienes enfrentan desafíos cada vez mayores para mantener su actividad.