En los últimos años, México se ha enfrentado a un aumento significativo en los flujos migratorios, tanto de entrada regular como irregular, lo que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y organizaciones encargadas de atender a esta población. Un claro ejemplo de esta situación se presenta en la ciudad de Tapachula, Chiapas, ubicada en la frontera sur del país.Estos datos reflejan que, si bien Yucatán también enfrenta un fenómeno migratorio, la magnitud y la dinámica son diferentes a la observada en Tapachula y en el contexto general de México. Sin embargo, ambas realidades forman parte de un fenómeno migratorio complejo y en constante evolución, que obliga la coordinación por parte de las autoridades y organizaciones involucradas.Según el reporte oficial de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el año 2023 se caracterizó por “dinámicas migratorias complejas y de rápida evolución” en México. Se registró el mayor número de entradas regulares al país en la historia, con cerca de 44 millones de personas, un aumento del 132% desde el año 2020. En el caso del número de migrantes en situación irregular que salen, llegan, transitan y permanecen en México, se alcanzaron niveles nunca antes vistos en 2023, superando incluso los años récord de 2021 y 2022.En Tapachula, según el matutino “El Orbe”, señala que la situación es particularmente preocupante. Miles de migrantes de diversas nacionalidades siguen llegando de manera intermitente a la ciudad, a través del río Suchiate, que sirve como línea divisoria natural entre México y Guatemala.Según el reporte, el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) han sido superados en su capacidad de atención, y pareciera que la estrategia es “retener lo más posible a estas familias en la zona”.Esta sobrecarga de migrantes ha generado una serie de problemas para la población local de Tapachula. Hay denuncias por las molestias que causan los extranjeros, por el cúmulo de basura y heces fecales en la entrada de negocios, espacios públicos e incluso la entrada de la iglesia San Agustín. Además, los transeúntes aseguran sentirse inseguros por la cantidad de migrantes en las calles.En contraste, la situación en el estado de Yucatán presenta algunas diferencias. Durante el 2023, se aseguraron 844 migrantes en la entidad, provenientes de 34 países de Europa, África, Asia y América. Además, entre enero y julio de 2023, se han asegurado a 577 inmigrantes extranjeros, lo que equivale a 82 por mes o aproximadamente uno cada ocho horas. La mayoría de ellos eran originarios de 24 países de diferentes continentes.La migración en México es un fenómeno que ha adquirido una dimensión sin precedentes en los últimos años. Mientras que ciudades como Tapachula enfrentan una situación crítica, con una afluencia masiva de migrantes que superan la capacidad de respuesta de las autoridades, otras regiones, como Yucatán, muestran una dinámica migratoria menos abrumadora.ACOM Navegación de entradasEl Cabildo de Mérida crea la Comisión Instaladora y de Entrega-Recepción Mérida tendrá un gobierno con rostro de mujer: Cecilia Patrón