La realización de fiestas con DJ, música electrónica y luces artificiales en cenotes de Yucatán ha desatado una polémica ambiental que ya provocó una disculpa pública de los organizadores. Sin embargo, la controversia deja una pregunta pendiente: ¿quién autorizó estas actividades y qué autoridad vigila la protección de los cenotes?

La empresa Mérida Worldwide, señalada como organizadora de los eventos, ofreció disculpas tras las críticas y anunció que dejará de realizar fiestas con música amplificada en cenotes y otros espacios naturales.

La compañía también aseguró que buscará asesoría de especialistas y promoverá acciones de conservación ambiental junto con las comunidades.

Pero el problema podría ir mucho más allá de una fiesta.

Especialistas del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) advirtieron sobre los riesgos que representan estas actividades para los delicados ecosistemas de los cenotes, particularmente por el ruido, la iluminación artificial y la concentración de personas.

Los cenotes no son únicamente atractivos turísticos. Son parte de un sistema subterráneo de agua dulce que alberga especies adaptadas a condiciones muy particulares de oscuridad, humedad y tranquilidad.

La música a gran volumen, las vibraciones, las luces y la presencia masiva de visitantes pueden alterar las condiciones naturales de estos espacios, mientras que los residuos, las sustancias contaminantes y el contacto con las formaciones minerales representan riesgos adicionales.

Y hay otro aspecto importante: los cenotes forman parte del acuífero del que depende buena parte del abastecimiento de agua de Yucatán. Por eso, cualquier contaminación puede tener consecuencias que trascienden el lugar donde se realiza un evento.

Piden investigar permisos y posibles daños

Ante la polémica, ciudadanos solicitaron la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para determinar si los eventos contaban con las autorizaciones necesarias y si ocasionaron daños ambientales.

Aunque la empresa ofreció disculpas, hasta ahora, con la información disponible, no se ha acreditado públicamente la magnitud de los posibles daños ni se ha confirmado alguna sanción contra los organizadores.

También falta establecer si los propietarios o administradores de los cenotes autorizaron las actividades, qué medidas de protección se implementaron y si existió supervisión de las autoridades competentes.

La discusión también alcanza a las autoridades ambientales estatales y municipales, que deben aclarar cuáles son sus atribuciones en la vigilancia de estos espacios.

Porque una cosa es promover el turismo y generar actividad económica, y otra muy distinta es permitir que ecosistemas frágiles se conviertan en escenarios de entretenimiento sin garantías suficientes de protección.

La disculpa de los organizadores puede ser un primer paso, pero no sustituye una investigación ni la eventual reparación de daños que pudieran acreditarse.

Un dato adicional que abre nuevas preguntas

De acuerdo con información publicada este 1 de noviembre, Mérida Worldwide promocionaba actividades denominadas Cenote Sessions, que incluían sesiones de DJ en cenotes descritos como secretos y alejados de los circuitos turísticos.

Esto abre una nueva línea de investigación: identificar cuáles fueron los cenotes utilizados, si están registrados y si tenían condiciones adecuadas para recibir estas actividades

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio