Ericka Contreras Pérez negó públicamente que su hija Lucía haya sido víctima de una agresión sexual, como lo denunció recientemente su ex pareja, Mauricio Estrada.

En conferencia de prensa, Contreras aseguró que las acusaciones en su contra son falsas y que Estrada la señaló erróneamente como encubridora de un presunto ataque cometido por un vecino, sin que existan pruebas sólidas ni se haya identificado al supuesto agresor.

Según la madre, la denuncia fue utilizada como una estrategia legal para impedirle obtener la guarda y custodia de su hija. Detalló que el padre presentó acusaciones contra un vecino por un presunto acto indebido hacia la menor y la responsabilizó de encubrirlo.

Sin embargo, Contreras afirmó que nunca se comprobó la veracidad del hecho. Indicó que, cuando se solicitó la presentación de la menor ante las autoridades, Estrada inicialmente se negó y solo accedió varios meses después.

Añadió que Lucía solo habló del supuesto abuso en dos ocasiones: una declaración ante la Fiscalía estatal y una entrevista con una psicóloga privada. No obstante, la menor no fue sometida ni a un dictamen de psicología forense ni a un examen ginecológico, lo que —según Contreras— impide establecer con claridad si ocurrió algún delito.

Finalmente, acusó al juez federal que resolvió el caso de haber actuado con corrupción al retirarle la guarda y custodia de su hija basándose en una denuncia sin pruebas. Denunció que, desde entonces, solo ha podido ver a la menor en visitas supervisadas, en las que ha notado conductas preocupantes.

Ericka Contreras exigió un proceso justo que le permita recuperar la custodia de su hija y proteger su bienestar.