Espita, Yucatán a 4 de noviembre del 2026.-Habitantes exigen carreteras dignas y advierten que no levantarán el bloqueo hasta que el gobernador Joaquín Díaz Mena acuda personalmente a escuchar sus demandas.

La inconformidad por el deterioro de las carreteras en el oriente de Yucatán continúa creciendo. Esta vez, el escenario fue el entronque de Cenotillo, donde pobladores mantienen un bloqueo carretero para exigir soluciones a las malas condiciones de las vías de comunicación.

Hasta el lugar llegó el presidente municipal de Espita, Mario Sánchez Esquivel, acompañado de elementos policiacos, pero lejos de encontrar una solución, su presencia provocó una serie de reclamos de ciudadanos cansados de transitar por carreteras deterioradas.

Los manifestantes cuestionaron al alcalde sobre los trabajos de bacheo que, según el propio Ayuntamiento, se han realizado. Para los inconformes, estas intervenciones no han sido suficientes para resolver un problema que afecta diariamente a quienes utilizan estas vías para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas, hospitales y comunidades vecinas.

Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando los ciudadanos cuestionaron al presidente municipal por acudir con resguardo policiaco. También rechazaron lo que consideraron insinuaciones del edil sobre posibles agresiones en su contra.

¿Por qué acudir acompañado de policías a dialogar con ciudadanos que reclaman mejores carreteras? Fue uno de los cuestionamientos que surgieron durante el encuentro.

Finalmente, Mario Sánchez Esquivel se retiró del lugar sin que se alcanzara algún acuerdo y sin que los manifestantes aceptaran liberar la circulación.

Los pobladores advirtieron que mantendrán el bloqueo hasta que el gobernador Joaquín Díaz Mena se presente personalmente para escuchar sus demandas y ofrecer una solución concreta.

El conflicto vuelve a poner sobre la mesa un problema que afecta a distintas comunidades del interior del estado: carreteras con baches, tramos deteriorados y trabajos de mantenimiento cuya efectividad es cuestionada por los propios usuarios.

Más allá del enfrentamiento verbal entre autoridades y ciudadanos, la exigencia de los inconformes es clara: no quieren únicamente promesas ni reparaciones temporales, sino caminos seguros y transitables.

Antecedentes: crecen las protestas por carreteras deterioradas

La manifestación de este miércoles 4 de noviembre comenzó en el kilómetro 129 de la carretera federal Buctzotz–Tizimín, en el entronque hacia Cenotillo. Participan habitantes de Cenotillo, Tixbacab, Tuzic, Xualtez, Gran Lucha y San Francisco, quienes reclaman la repavimentación de los caminos que conectan a sus comunidades.

El cierre afectó la circulación en ambos sentidos y dejó varados a automovilistas y transportistas. Los vecinos aseguran que llevan años solicitando atención y que los trabajos de bacheo no resuelven el deterioro de la carpeta asfáltica. Península Libre+1

La protesta tampoco es un caso aislado. El pasado 26 de octubre, habitantes de comisarías de Tizimín bloquearon otra carretera para exigir mantenimiento. El 30 de octubre comenzó un cierre en el entronque hacia Río Lagartos, Las Coloradas y San Felipe, donde los ciudadanos reclamaron la ampliación de la vía. Península Libre+1

La pregunta que queda es: ¿por qué los ciudadanos tienen que cerrar una carretera para conseguir que las autoridades escuchen sus demandas?

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio