Hasta hoy 239 personas no han vuelto a casa tras fallecer en siniestros viales prevenibles en Yucatán, pero la cifra negra podría alcanzar 343 víctimas. Especialistas denuncian que la falta de transparencia en datos oficiales impide contabilizar la real dimensión de este fenómeno calificado como “pandemia”, que deja familias huérfanas y vacíos imposibles de llenar, en el marco del Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas por Siniestros Viales.

La ausencia de cifras abiertas y confiables en Yucatán perpetúa una crisis de salud pública que cobra vidas diariamente. Según datos presentados este domingo 16 de noviembre en el Monumento a la Patria, las 239 muertes oficiales contrastan dramáticamente con estimaciones que señalan hasta 343 fallecimientos, evidenciando un subregistro sistemático que dificulta diseñar políticas efectivas de prevención. Los motociclistas representan el grupo más vulnerable con 138 decesos, seguidos por 33 viajeros, 32 conductores, 18 peatones y 16 ciclistas.

Al pie del monumento a la Patria, René Flores Ayora, ingeniero de tránsito UANL y auditor en Seguridad Vial por el CENAPRA, advirtió que “los siniestros de tránsito NO son accidentes ya que NO ocurren de manera fortuita, son consecuencias previsibles y prevenibles”. Flores Ayora enfatizó que el cambio de lenguaje es fundamental: “Una palabra puede hacer la diferencia. Necesitamos dejar de llamarles ‘accidentes’ y comenzar a hablar de ‘siniestros’. Al cambiar la manera en la que nos refiramos a la Seguridad Vial, cambiaremos la manera de actuar frente a ellos”.

El especialista señaló que esta es una “PANDEMIA REAL que afecta principalmente a los más vulnerables (peatones, ciclistas y motociclistas) y a los jóvenes”, agregando que “además del trauma de las lesiones y el duelo, también tiene un impacto económico devastador de aproximadamente en México del 1.7% del PIB”. Flores Ayora destacó que cada muerte deja un vacío imposible de llenar en las familias, mientras que cada lesión grave implica discapacidad física y trauma psicológico que afectan la calidad de vida, la autonomía y la autoestima de las personas.

Everardo Flores Gómez, presidente del organismo Ciclo Turixes, demandó justicia para las víctimas y sus familias. Durante el homenaje realizado en Paseo de Montejo, puntualizó que “la aplicación de la ley, la investigación exhaustiva después de un siniestro de tránsito para averiguar si se cometió un delito y para evitar que se repita, el enjuiciamiento penal cuando corresponda y la compensación civil son parte del sistema de justicia”. Flores Gómez insistió en que cuando este sistema se lleva de manera seria, justa y consistente, “representa un factor principal de prevención y esto significaría que se aprenden lecciones de sus tragedias para que no se repitan”.

La conmemoración del Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas por Siniestros Viales se realiza en el marco de la Segunda Década de Acción 2021-2030, cuyo objetivo central es reducir en 50% las muertes y lesiones graves por siniestros viales. El compromiso, adoptado por la Asamblea General de la ONU, contrasta con la realidad yucateca: mientras en 2024 se registraron 225 fallecimientos oficiales, este año la cifra aumentó a 239, evidenciando un retroceso en lugar de avance hacia la meta 2030.

Los especialistas coincidieron en que existen medidas de bajo costo y alto impacto basadas en evidencia científica que podrían salvar vidas. Entre ellas destacan la reducción de velocidad en vías urbanas —particularmente en el Periférico de Mérida, catalogado como la vía más letal del estado—, el reforzamiento de la aplicación de leyes de tránsito, y la inversión en infraestructura segura para usuarios vulnerables. “Aunque la escala del desafío es enorme, el esfuerzo colectivo entre los tres niveles de gobierno, la ciudadanía, la academia y los colegios puede contribuir sobremanera a prevenir estas tragedias”, aseguró René Flores Ayora.

El acto conmemorativo reunió a comunicadores, especialistas, organizaciones civiles, familiares y amigos de víctimas que exigen transparencia en las cifras, justicia para los afectados y acciones concretas de prevención. La sensibilización es urgente: cada una de las 239 personas que no volverán a casa representa una familia destruida, un proyecto de vida truncado y un recordatorio de que estos siniestros son evitables.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio