El sector empresarial de Yucatán afirmó estar preparado para cumplir en tiempo y forma con las disposiciones de la llamada “Ley Silla”, que entró en vigor el pasado 17 de junio.

A pesar del rechazo inicial, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en el estado aseguró que desde hace semanas se tomaron las previsiones necesarias para implementar los ajustes requeridos en los centros laborales.

Emilio Blanco del Villar, presidente del CCE Yucatán, reconoció que aunque la legislación puede representar retos operativos, los empresarios acatarán la norma.

“Viene a entorpecer, desde mi óptica a título personal, la gestión de muchos colaboradores nuestros. Pero bueno, si ya está legislado, lo acataremos y veremos la mejor forma de implementarlo”, señaló.

Subrayó que en muchos casos ya se brindaban facilidades para que el personal tomara sus descansos durante la jornada.

La ley, que reforma varios artículos de la Ley Federal del Trabajo, establece la obligación para patrones del sector comercio, servicios e industria de ofrecer asientos y permitir pausas laborales.

Las empresas tienen hasta 180 días naturales para adecuar sus reglamentos internos y evitar sanciones que pueden llegar hasta los 282 mil pesos o incluso la suspensión del establecimiento en caso de reincidencia.

ACOM