MÉRIDA, Yucatán.— Líderes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán, respaldados por más de un centenar de socios, manifestaron este miércoles su rechazo absoluto al aumento al Impuesto Sobre la Nómina propuesto para 2026, al considerar que afectará directamente al empleo, a la competitividad y a las prestaciones de más de 400 mil trabajadores formales en el Estado.En rueda de prensa realizada en el salón de Coparmex Mérida, los dirigentes Claudia González Góngora (CCE), Emilio Blanco del Villar (Coparmex) y José Enrique Molina Casares (Canaco-Servytur) reiteraron su postura en contra del incremento, que hoy comenzó a ser analizado por el Congreso local.A pesar del desacuerdo, los líderes empresariales aseguraron que no habrá ruptura con el Gobierno estatal, pues existen otros temas estratégicos para el desarrollo económico que requieren trabajo conjunto. Además, reconocieron que el Ejecutivo no ha mostrado cerrazón; sin embargo, insistieron en la necesidad de un análisis profundo sobre la eficiencia del gasto público antes de imponer nuevas cargas fiscales.Durante la presentación del posicionamiento oficial, la presidenta del CCE, Claudia González, advirtió que el aumento al impuesto: Encarecerá la contratación formal,Debilitará la competitividad,Limitará la capacidad de mejorar salarios y prestaciones,Y podría traducirse en ajustes de personal o despidos en el mediano plazo.“Cada peso adicional destinado a este impuesto es un peso menos para contratar, invertir, innovar o expandirse”, señaló.La empresaria enfatizó que medir el impacto por número de empresas —como ha planteado el Gobierno estatal— es equivocado, ya que “el impacto real se mide por número de empleos, y miles de colaboradores serían afectados”.También advirtió que decisiones como esta incentivan la informalidad, en lugar de combatirla:“Subir este impuesto encarece la contratación formal sin generar valor adicional para la economía”.El liderazgo empresarial hizo un llamado “respetuoso pero firme” al Gobierno del Estado para abrir un diálogo real, con sustento técnico y visión a largo plazo, que permita evaluar alternativas más justas y sostenibles para financiar los proyectos prioritarios.Asimismo, invitaron a las diputadas y diputados del Congreso local a analizar el incremento con rigor, responsabilidad y visión de futuro, y a no aprobarlo, debido al impacto que tendría en el empleo y el crecimiento económico.“El sector empresarial está listo para dialogar y aportar soluciones. Lo que pedimos es sencillo: decisiones responsables que protejan el empleo formal y la inversión en Yucatán”, subrayó González.Entre los asistentes prevaleció un clima de preocupación, ya que una vez aprobada la Ley de Ingresos, no existe un instrumento jurídico para revertir el impuesto.Además, los líderes empresariales recordaron que la combinación del incremento a la nómina y el aumento salarial federal del 12% podría representar, en términos reales, un alza del 40% en el costo por trabajador, lo que pondría presión adicional sobre las empresas locales.Con este posicionamiento, el CCE consolida su postura como uno de los principales opositores al aumento del impuesto, mientras el Congreso inicia el análisis que definirá el futuro de esta medida para 2026. Navegación de entradasGobierno de México respalda a Yucatán para seguir generando empleos, inversiones y crecimiento Mérida está comprometida con la educación, eje fundamental para la construcción del futuro; Cecilia Patrón