Un violento enfrentamiento en Chilchota, Michoacán, dejó un saldo de cinco militares muertos y cuatro heridos, tras una emboscada perpetrada por presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La agresión ocurrió cuando los agentes de la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) patrullaban la zona y fueron obligados a detenerse debido a la presencia de ponchallantas en la carretera.

El ataque se desató en la zona limítrofe entre Jalisco y Michoacán, cuando los sicarios arrojaron estrellas metálicas ponchallantas en varios tramos carreteros. Un camión del Ejército quedó varado en la carretera que une Chilchota y Zamora, obligando a los soldados a descender para cambiar los neumáticos. En ese momento, fueron atacados con rifles de asalto, lo que resultó en la muerte de tres elementos y varios heridos.

Tras este primer ataque, los delincuentes se apropiaron de al menos cinco vehículos, los incendiaron y los utilizaron para bloquear carreteras estratégicas en: Zamora, La PiedadIxtlán de los Hervores, Churintzio, Ecuandureo, Tangamandapio y Jacona

Las agresiones se extendieron hasta municipios de Jalisco y Guanajuato, donde también se reportaron bloqueos con tráileres incendiados.

Ante la escalada de violencia, la Guardia Civil de Michoacán desplegó un operativo interinstitucional en varios municipios para localizar a los responsables. Mientras tanto, los gobiernos municipales de La Barca y Ocotlán, Jalisco, emitieron alertas en redes sociales pidiendo a la ciudadanía resguardarse y seguir las indicaciones de seguridad.

La Guardia Nacional informó que los enfrentamientos comenzaron en San Antonio de Rivas, La Barca, Jalisco, cuando agentes que patrullaban la zona fueron atacados. Los enfrentamientos se intensificaron en Vista Hermosa, Tanhuato y Yurécuaro, Michoacán, con persecuciones y nuevos ataques a las fuerzas de seguridad.

En Guadalupe del Lerma, Jalisco, otros dos elementos de la división de seguridad en carreteras de la GN murieron cuando su patrulla fue atacada.

Fuentes oficiales señalan que las agresiones fueron ordenadas por Heraclio Guerrero Martínez, alias “El Tío Laco”, un presunto líder del CJNG con presencia en el llamado “corredor de la muerte”, en la frontera entre Michoacán y Jalisco.

El CJNG mantiene una violenta disputa por el control de esta zona con otros grupos criminales como: Cártel de Sinaloa, Cárteles Unidos y La Familia Michoacana

El objetivo de estos enfrentamientos es el control del tráfico de drogas, armas y el cobro de extorsiones en la región.