En el marco de la 4º Expo Eléctrica Peninsular, el arquitecto Elías Cisneros Ávila presentó dos innovadores proyectos que están transformando la percepción del diseño de iluminación en Yucatán: la intervención lumínica del Parque de la Plancha en Mérida y un experimento sensorial en un cenote de Sotuta, desarrollado junto al reconocido artista estadounidense James Turrell.Durante su ponencia magistral, Cisneros compartió su visión sobre los elementos fundamentales de la luz —velocidad, movimiento y tiempo—, inspirada en saberes astronómicos mayas y griegos. Este enfoque le permite crear espacios que van más allá del cumplimiento técnico y se centran en provocar sensaciones profundas en quienes los habitan.El Parque de la Plancha, considerado uno de los proyectos urbanos más ambiciosos de Mérida en décadas, es un claro ejemplo de esa filosofía. Diseñado sobre 20 hectáreas de infraestructura ferroviaria en desuso, el espacio fue reinterpretado por Cisneros a través de dos grandes gestos lumínicos: un andador lineal de 1.8 kilómetros con iluminación directa, inspirado en la obra del artista alemán Josef Albers, y un andador circular que emplea iluminación indirecta mediante luminarios “Majo” de diseño propio.Estos arbotantes, fabricados en concreto prefabricado, pesan 2.3 toneladas cada uno y cuentan con registro de autor ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). La infraestructura requirió la instalación estratégica de ocho transformadores y cumple con las normas técnicas NOM-007 y NOM-025, logrando niveles de iluminación de entre 26 y 28 luxes.En Sotuta, Cisneros participó en un proyecto sin precedentes, desarrollado en conjunto con James Turrell —referente mundial en el diseño de espacios de luz— y el arquitecto Carlos Cuevas. El objetivo: construir una pirámide con un orificio que permitiera que un rayo de luz solar penetrara con precisión en una fecha específica —el cumpleaños del propietario— y viajara por un túnel hasta iluminar un cenote.Para lograr este fenómeno astronómico, fue necesario perforar el terreno con exactitud milimétrica, una tarea realizada por una empresa petrolera de Houston por un costo de un millón de dólares. El resultado fue un acto de ingeniería, arte y cosmovisión ancestral, que demuestra la capacidad de la luz para convertirse en lenguaje simbólico y sensorial.Cisneros explicó que su enfoque se distancia de las métricas tradicionales. “En mis 34 años de experiencia, nunca he escuchado a alguien decir ‘qué bien cumple con la norma’”, afirmó, al destacar que lo verdaderamente importante es cómo se sienten las personas en los espacios iluminados.Desde la década de 1970, el diseño lumínico ha incorporado aspectos intangibles como la identidad, la belleza y el confort, además de los factores técnicos. Bajo esta visión, el arquitecto propone un enfoque integral que combina funcionalidad técnica con función social, al que denomina “state of the art”.Durante su presentación, Cisneros también abordó los avances tecnológicos que están redefiniendo el diseño de iluminación, como los paneles fotovoltaicos de grafeno, cinco veces más eficientes que los de silicio convencional, lo que permitirá crear luminarias más pequeñas y potentes. Además, destacó los sistemas de iluminación digital controlados por aplicaciones móviles, capaces de generar escenas personalizadas para distintos entornos, desde residencias hasta espacios públicos.Recordó que Yucatán fue pionero en la iluminación RGB en México, al instalar las primeras luces de este tipo en el Parque de las Américas, en colaboración con el entonces director de alumbrado público, Marcial Méndez.Los proyectos del arquitecto han sido reconocidos a nivel nacional, como el premio al mejor diseño de espacio público en la Bienal de Arquitectura por el proyecto de La Plancha. Su obra representa una síntesis entre la sabiduría técnica ancestral maya, la tecnología de vanguardia y una profunda sensibilidad artística.“El único constante es el cambio”, concluyó Cisneros, invitando a los asistentes a ver su participación en la conferencia como un “kairós”, un momento de transformación que los impulsa a convertirse en mejores profesionales para responder a los retos del siglo XXI. Navegación de entradasAdvierten sobre impacto negativo de ‘improvisados inmobiliarios’ en Mérida Sheinbaum y Díaz Mena refuerzan la educación en Yucatán con entrega de apoyos en Izamal