Alrededor de 200 ejidatarios del municipio de Ucú se manifestaron este domingo en los montes de su comunidad para denunciar la devastación de más de 3,000 hectáreas de terreno comunal, presuntamente en beneficio de intereses empresariales ligados a la ruta del tren de carga. La protesta también tuvo como objetivo exigir la intervención urgente de autoridades ambientales como la Semarnat y la Profepa.Durante un recorrido por la zona en conflicto, los manifestantes mostraron evidencia de tala indiscriminada con motosierras, así como estructuras utilizadas para georreferenciación satelital, lo que consideran una maniobra para acelerar el despojo de sus tierras sin consulta previa.Más allá del reclamo agrario, la denuncia cobra fuerza por el severo impacto ambiental que implicaría la pérdida de esta superficie forestal. En la zona se encuentran dos aguadas naturales —de gran tamaño— que son clave para la hidratación de fauna como felinos, aves silvestres y patos migratorios. También resguarda vestigios históricos, como un antiguo camino empedrado del siglo XIX y tinas talladas en piedra, lo que convierte al área en un sitio de relevancia ecológica y cultural.Los ejidatarios lamentaron que, pese a repetidas solicitudes de audiencia, el Gobierno del Estado no ha respondido y que los legisladores locales brillan por su ausencia. Ante ello, advirtieron que continuarán las protestas hasta frenar lo que consideran un ecocidio en marcha.“La destrucción de este monte no solo nos afecta a nosotros como ejidatarios, también pone en riesgo a especies y recursos que forman parte del equilibrio natural de toda la región”, declaró uno de los voceros del grupo.ACOM Navegación de entradasLa Casa del Pueblo: Un Espacio para la Creatividad Literaria Mes de las juventudes: empleos, becas, emprendimientos, y cuidado de la salud mental.