El crecimiento económico Yucatán se desaceleró en 2025 y el impacto ya se percibe en la vida diaria. De acuerdo con el ITAEE del INEGI, el estado creció 1.5% anual, lejos del 3.2% de 2024, lo que implica menor dinamismo económico y menos dinero circulando en hogares y negocios.

Menos consumo en Yucatán golpea a comercios

La desaceleración del crecimiento económico Yucatán se traduce en compras más cautelosas. En términos prácticos, las familias priorizan gastos básicos y reducen consumo en rubros no esenciales.

Esto ya se refleja en los negocios: menor flujo de clientes, ventas más lentas y jornadas con menor actividad, especialmente en comercio y servicios.

Servicios resienten la baja en el gasto

El sector servicios, que concentra buena parte del empleo, creció solo 1.7% anual. Este bajo ritmo limita ingresos en actividades como comercio, turismo y transporte, donde dependen del gasto diario de la población.

Para trabajadores, el efecto es directo: menor ingreso disponible, menos oportunidades de crecimiento y mayor presión sobre el gasto familiar.

Industria estancada frena empleos

Las actividades secundarias apenas avanzaron 0.1% en 2025, lo que frena la generación de empleo formal y la expansión de proyectos.

Aunque hubo un repunte de 3.2% en el último trimestre, no compensa el desempeño débil del año.

El campo crece, pero no mueve toda la economía

El sector primario registró un crecimiento de 7.4% anual, con un repunte de 12.0% al cierre, pero su peso en la economía es menor.

Esto significa que no logra compensar la caída en ritmo de servicios e industria, donde se concentra la mayor circulación de dinero.

Lectura en los bolsillos

El crecimiento económico Yucatán no muestra una crisis, pero sí un enfriamiento que ya se refleja en: Menor consumo en hogares, clientes en comercios e ingresos más ajustados.

ACOM

Por Manuel Cauich Verde

Director del Informativo Al Interior en Vida nueva radio 101.9 de FM en Vida Nueva Radio