MÉRIDA.— Autoridades estatales exhortaron a productoras y productores pecuarios a reforzar la revisión constante de sus animales y reportar de inmediato cualquier lesión sospechosa, tras confirmarse 22 nuevos casos de gusano barrenador en distintos puntos del estado.De acuerdo con el reporte semanal más reciente, la entidad acumula 1,654 casos distribuidos en 100 municipios, y se añadió una nueva localidad con presencia de esta plaga. Los nuevos contagios se presentaron en animales domésticos y de granja, principalmente felinos, caninos, ovinos y bovinos, cuyas edades oscilan entre ocho días de nacidos y 15 años.Especialistas señalaron que la mayoría de las infestaciones estuvieron relacionadas con heridas abiertas provocadas por peleas entre animales, lo que facilita la presencia de larvas que se alimentan de tejido vivo.Del total de nuevos registros, 17 se detectaron en Mérida, dos en Kanasín y uno respectivamente en Sacalum, Tekax y la localidad de Quintana Roo.La Secretaría de Desarrollo Rural de Yucatán recomendó mantener vigilancia permanente en ranchos y unidades de producción, debido a que el gusano barrenador representa un riesgo sanitario que puede afectar seriamente la salud del ganado y otros animales de sangre caliente.Desde que se confirmó el primer caso en marzo de 2025, las autoridades han implementado medidas de prevención y control en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y agrupaciones ganaderas.Entre las acciones destacan la instalación de trampas como parte de un plan piloto de supresión, la capacitación a productores y la distribución de materiales informativos para la detección temprana.Las autoridades reiteraron que el reporte oportuno es clave para evitar la propagación de la plaga y complicaciones graves en los animales afectados. Los avisos pueden realizarse al teléfono 800 751 2100 o vía WhatsApp al 55 3996 4462, donde personal especializado brinda orientación y seguimiento a cada caso. Navegación de entradasAvanza reforma para proteger a niñas, niños y familias frente al incumplimiento de pensiones alimentarias