La Reserva Ecológica Cuxtal, considerada una infraestructura natural estratégica para garantizar el agua y contener los efectos del crecimiento urbano de Mérida, enfrenta amenazas que van desde la presión inmobiliaria y la fragmentación de su territorio hasta la contaminación del acuífero, la fauna feral y la deforestación, mientras su conservación requiere algo más que un decreto de protección.Sandra García Peregrina, directora de la Reserva Ecológica Cuxtal, advirtió que administrar un área natural protegida en el siglo XXI implica enfrentar problemas estructurales, entre ellos presupuestos limitados, vacíos normativos y las presiones derivadas del modelo de desarrollo urbano.Durante el 3er Foro de Acciones y Proyectos Reserva Cuxtal: “Territorio para conservar la biodiversidad”, García Peregrina sostuvo que la reserva constituye una de las principales soluciones basadas en la naturaleza de Mérida y funciona como una infraestructura verde que proporciona servicios ambientales indispensables para la ciudad.Cuxtal protege el agua que consume MéridaLa importancia de Cuxtal rebasa la conservación de flora y fauna. La reserva comprende cerca de 12 mil hectáreas protegidas y constituye una importante zona de recarga del acuífero que abastece a Mérida. Además, alberga más de 800 especies de flora y fauna, funciona como regulador térmico y contribuye a la captura de carbono. En su territorio existen ocho comisarías donde habitan más de 13 mil personas.Sin embargo, uno de sus principales puntos vulnerables se encuentra precisamente bajo tierra. Las características del suelo kárstico de Yucatán hacen que el agua subterránea sea susceptible a contaminación puntual y difusa, situación que puede comprometer la seguridad hídrica de las próximas generaciones.A ello se suma el crecimiento de Mérida. La directora señaló que la expansión urbana desordenada e irregular, la presión de proyectos inmobiliarios y la fragmentación de los ecosistemas amenazan constantemente con cercar y degradar los límites de Cuxtal.Los cinco pilares que necesita CuxtalFrente a estas amenazas, García Peregrina planteó que un decreto de protección “en el papel” no basta y definió cinco pilares para garantizar la conservación efectiva de Cuxtal: recursos financieros y técnicos suficientes; un marco legal acompañado de inspección y aplicación efectiva de las normas; valoración y financiamiento de los servicios ambientales; voluntad política y coordinación institucional, y gobernanza con participación ciudadana y comunitaria.Esto implica, entre otras acciones, contar con inversión permanente para vigilancia, inspección, restauración y monitoreo científico, además de reglas claras de ordenamiento territorial y capacidad para actuar ante violaciones al uso del suelo.El último componente es particularmente relevante: conseguir que quienes habitan dentro y alrededor de Cuxtal no perciban a la reserva únicamente como una restricción, sino como patrimonio colectivo y fuente de bienestar.El foro realizado en el Centro Cultural Olimpo puso precisamente estos problemas sobre la mesa, con especialistas que abordaron seguridad hídrica, instrumentos jurídicos frente a desarrollos inmobiliarios, fauna feral, monitoreo ciudadano del agua y proyectos científicos.Para García Peregrina, el desafío es convertir la protección ambiental en política pública efectiva. La conservación de Cuxtal, sostuvo, está vinculada directamente con el derecho al agua, un medio ambiente sano y la posibilidad de mantener un desarrollo urbano seguro para Mérida.ACOM Navegación de entradasAyuntamiento de Mérida intensifica trabajos preventivos ante efectos de zona de baja presión en el Golfo de México.