MÉXICO.- La entrada en vigor de la CURP biométrica marcará un antes y un después en la forma en que las personas se identifican y realizan trámites en México. A partir del 1 de febrero de 2026, este documento es indispensable para acceder a una amplia variedad de servicios públicos y privados, lo que ha generado dudas entre la población, especialmente sobre qué sucede si una persona decide no tramitarla.La CURP biométrica surge tras la aprobación de la Ley General de Población por la Cámara de Diputados y busca unificar y fortalecer los registros de identidad en el país. De acuerdo con información del Registro Nacional de Población (Renapo) y del Registro Civil, esta versión de la CURP incorpora huellas digitales, reconocimiento facial, iris y firma digital, con el objetivo de reducir fraudes, duplicidades y errores en la identificación de las personas.Durante enero de 2026 se abrió un periodo de transición en el que el trámite puede realizarse de forma voluntaria y gratuita, antes de que su uso sea obligatorio en todo el país, según han informado oficialmente el Renapo y los registros civiles estatales, según información de Infobae.A partir de febrero de 2026, la CURP biométrica será obligatoria para la realización de múltiples trámites. Aunque en esta etapa inicial no se contemplan multas económicas, las autoridades han advertido que no contar con este documento tendrá consecuencias prácticas importantes.El Reapo ha señalado que la CURP biométrica sustituirá de manera progresiva a la CURP tradicional, por lo que esta última dejará de ser suficiente para acreditar la identidad en diversos procedimientos.No tramitar la CURP biométrica no implica sanciones económicas directas, pero sí limitaciones relevantes. El Registro Civil ha advertido que la ausencia de este documento impedirá o dificultará el acceso a trámites esenciales tanto en instituciones públicas como privadas.Entre las principales consecuencias se encuentran: Restricciones para realizar trámites legales y administrativos. Dificultades para abrir cuentas bancarias o contratar servicios financieros. Imposibilidad de inscribirse o mantenerse en programas sociales. Problemas para renovar o tramitar el pasaporte. Limitaciones para acceder a servicios de salud y educativos. Obstáculos para realizar trámites digitales y procesos automatizados que requerirán validación biométrica. Las autoridades han sido enfáticas en que, sin la CURP biométrica, muchas gestiones simplemente no podrán completarse.De acuerdo con información confirmada por el Renpo, este documento será requerido en procedimientos como: Apertura y actualización de cuentas bancarias. Inscripción a programas sociales federales y estatales. Trámites migratorios y expedición o renovación de pasaporte. Acceso a servicios de salud en instituciones públicas. Trámites educativos y administrativos. Identificación ante autoridades y dependencias gubernamentalesLa intención, según han explicado las autoridades, es contar con un solo sistema de identificación confiable para todo el país.El trámite de la CURP biométrica se realiza de manera presencial, con previa cita, en módulos autorizados del Registro Civil y del Renapo. Es necesario presentar documentos oficiales para validar la identidad y permitir la captura de los datos biométricos.Las autoridades recomiendan acudir durante el periodo de transición para evitar saturaciones o contratiempos una vez que el requisito sea obligatorio en todo el territorio nacional.La CURP biométrica responde a la necesidad de fortalecer la seguridad en la gestión de datos personales y de contar con un registro único de identidad. Según el RENAPO, este sistema permitirá verificar de manera más precisa la identidad de las personas y reducirá riesgos de suplantación, fraudes y registros duplicados.El Registro Civil ha reiterado que esta medida busca mejorar la eficiencia de los trámites y dar mayor certeza jurídica tanto a la población como a las instituciones.Aunque no existen multas por no tramitar la CURP biométrica, la recomendación oficial es clara: hacerlo con anticipación evitará problemas para acceder a servicios básicos y trámites indispensables. La transición ya está en marcha y la CURP tradicional dejará de ser suficiente en muchos casos.Para las autoridades, este cambio no es opcional en la práctica, sino una condición necesaria para la vida administrativa y digital en México a partir de 2026. Navegación de entradasSheinbaum anuncia instalación de Centro Integrador del Plan de Justicia de San Quintín Diputados aplazan sesiones legislativas y generan cuestionamientos sobre su sueldo